Un matrimonio de Torrejón de Ardoz ha conseguido que la justicia le perdone una deuda de 135.596,94 euros después de caer en una situación de insolvencia marcada por el coste de la vivienda, los gastos básicos, la pandemia y el desempleo.

Según ha adelantado MiraCorredor, el titular de la Plaza número 3 de la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid ha acordado la exoneración del pasivo insatisfecho de la pareja gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad. Cada uno de los miembros del matrimonio acumulaba una deuda de 67.798,47 euros.  

Una deuda nacida de pagar vivienda y gastos básicos

La pareja solicitó varios préstamos para poder afrontar el alquiler, los gastos diarios y, más adelante, el cuidado de su hijo. Su situación se fue agravando desde su llegada a España, cuando alquilaron una vivienda de apenas 30 metros cuadrados en el centro de Madrid, en malas condiciones de habitabilidad y con problemas de humedad, según relata el medio.

El matrimonio asegura que tuvo que destinar sus pocos ahorros a amueblar la casa y cubrir necesidades básicas, lo que les llevó a pedir los primeros préstamos.

La pandemia y el desempleo agravaron la situación

La llegada del coronavirus empeoró aún más la economía familiar. El marido era autónomo y había abierto un negocio, pero tuvo que cerrar la tienda durante la pandemia. Después, la mujer se quedó embarazada y la pareja decidió trasladarse a Torrejón de Ardoz para buscar una vivienda más adecuada donde criar a su hijo.

Ese cambio también supuso nuevos gastos: alquiler, fianza, mobiliario y honorarios inmobiliarios. La familia volvió a endeudarse para poder hacer frente al traslado y a las nuevas necesidades.

“No fue una mala gestión, sino necesidad”

La socia fundadora de Bergadà AbogadosMarta Bergadà, ha explicado que este caso refleja una realidad cada vez más habitual, «familias que no se endeudan por irresponsabilidad, sino para cubrir gastos como la vivienda, la alimentación o el cuidado de los hijos, confiando en ingresos futuros que finalmente no llegan».

El propio matrimonio reconoce que “nunca sobraba ningún céntimo” y que iban “quitando de un sitio para cubrir otro”. La situación se agravó cuando él se quedó sin empleo y la pareja comprobó la dificultad de compatibilizar trabajos precarios con la conciliación familiar.

Una segunda oportunidad real

El punto de inflexión llegó en enero de 2025, cuando un familiar les habló de la Ley de la Segunda Oportunidad. La pareja inició entonces el procedimiento judicial con Bergadà Abogados.

Durante ese tiempo, aseguran haber sufrido una fuerte presión de empresas de recobro y entidades bancarias. Finalmente, el juez acordó la exoneración de la deuda al considerar que los deudores actuaron de buena fe y que su endeudamiento respondía a necesidades reales de subsistencia.

Esto ha sido una segunda oportunidad de vida”, ha señalado el matrimonio tras conocer la resolución, que les permite empezar de nuevo sin la carga de una deuda que ya no podían asumir.

Periodista. Directora de Noticias para Municipios y miembro de SML

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