Contenido Patrocinado_ Los términos municipales de Rivas Vaciamadrid y de Arganda del Rey están separados en gran parte de su frontera por el río Jarama, aunque ambos lados están hoy en día conectados por un puente, el puente Puente de Arganda, actualmente denominado como Puente de la Paz por su protagonismo durante la Guerra Civil española.
Antes de existir este puente, cuyos pilares originales datan de principios del siglo XX, quienes querían cruzar el río Jarama tenían que utilizar los servicios de un barquero que en una barcaza de madera, conocida como «Barca de Arganda», cruzaba a los viajeros de un lado al otro del río Jarama.
Así lo aseguran desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Rivas, que ha acompañado a un equipo de Noticias para Municipios para conocer los principales secretos que esconde este histórico puente que conecta los municipios de Rivas y Arganda del Rey sobre el río Jarama.

Los orígenes del Puente de Arganda
«Previamente a la construcción de los puentes había una barca con un barquero que cruzaba de lado a lado el río. El primer puente data de 1818, en el cual se cobraba un pontonazgo, el peaje que se pagaba por cruzar por el puente«, nos cuenta el equipo municipal a los pies del hoy llamado Puente de la Paz.
Hasta llegar a lo que es hoy, este puente fue pasando por una época de estructura de madera a modo de pasarela (1818-1830) y otra de puentes colgantes (1862-1910), aunque todos ellos acaban arrasados por las grandes crecidas del Jarama en las épocas de deshielo o por las lluvias.
«Ese puente que se construye en 1818 es un puente muy rudimentario y debido a la fuertes crecidas del río se derrumbó. Lo volvieron a construir y después, el día que lo inauguraban, se volvió a caer», nos detallan desde la Concejalía de Cultura.

Vía de comunicación con Valencia
Finalmente, en torno al año 1910 se construye el actual puente de hierro, hoy conocido Puente de la Paz, que durante muchos años sirvió como vía de comunicación con Valencia, atravesado por la antigua carretera Nacional III, y que dejó de dar uso al tráfico tras la construcción de la A-3 en 1964, sustituido por un nuevo puente de hormigón de mayor tamaño construido aguas arriba.
«Lo que más nos interesa es que este Puente de Arganda fue protagonista en la Batalla del Jarama, una de las batallas principales de la Guerra Civil»
El puente inaugurado en 1910 se soporta en dos pilas de sillería de 1,25 metros mientras que la estructura de hierro está compuesta de tres tramos de vigas parabólicas fijadas con roblones, grandes remaches que sujetan las piezas de la estructura.
Más allá de su estructura, «lo que más nos interesa es que este Puente de Arganda fue protagonista en la Batalla del Jarama, una de las batallas principales de la Guerra Civil, la cual tuvo lugar el 6 de febrero y el 27 de marzo de 1937″, nos explican en la visita.

Protagonista de la batalla del Jarama
Considerada como «la primera batalla moderna de la Guerra Civil Española», según apuntan los manuales de historia, la batalla del Jarama acabó convirtiéndose en una de las más cruentas de la Guerra Civil Española, con cerca de 16.000 bajas, de las que más de 2.500 fueron brigadistas internacionales.
«En ese periodo de tiempo murieron cerca de 16.000 personas, de las cuales 10.000 eran del bando republicano y 6.000 del bando sublevado. Fue un puente importante porque era la vía de comunicación de la carretera de Valencia», nos detallan desde la Concejalía de Cultura.
Este puente era clave ante el intento, por parte del ejército sublevado franquista, de aislar Madrid, cortando la antigua carretera Nacional III que enlazaba la capital con Valencia, ambas ciudades bajo el gobierno republicano.

Vía de escape de líderes republicanos y de cuadros del Prado
«El bando sublevado lo que buscaba era derruir este puente para cortar las comunicaciones. Este puente fue muy importante también porque por aquí escapó el gobierno de la República, cuando se fijó la capital en Valencia», añade el guía turístico que nos acompaña en la visita.
«El bando sublevado lo que buscaba era derruir este puente para cortar las comunicaciones. Este puente fue muy importante también porque por aquí escapó el gobierno de la República»
Además, dentro de esta Batalla del Jarama, hay un capítulo de la historia «también muy interesante», que fue cuando el Gobierno republicano tuvo que evacuar la pinacoteca del Museo del Prado por este puente, intentando sacar todos los cuadros importantes de Madrid y llevarlos a Valencia.
«Había cuadros tan grandes, tan voluminosos, que encima de los camiones no cabían por este puente, los tuvieron que bajar, poner una especie de rodillos por el suelo y llevar los cuadros uno a uno por el puente, teniendo en cuenta además que estábamos en un contexto de guerra, que estaban bombardeando continuamente, donde el frente de batalla se encontraba muy cerca de aquí», resaltan desde el equipo de Cultura.

Muescas de la batalla del Jarama
La batalla del Jarama está considerada también como uno de los ensayos de la Segunda Guerra Mundial. Desde el punto de vista bélico y tecnológico, se trató del primer gran enfrentamiento en campo abierto en base a grandes movimientos de tropas.
Se utilizaron además una serie de materiales desconocidos hasta el momento: aviación, artillería, tanques alemanes y soviéticos T-26, los bombarderos Junkers-52/3m y los cazas Fiat CR.32 «Chirri», Polikarpov 1-15 Chato, Polikarpov I-16 ‘Mosca, Polikarpov RZ Natacha y Tupolev SB-2 ‘Katiuska».
«En los cortados que tenemos aquí al lado del puente tenemos una cueva con un cañón del bando republicano. El bando sublevado tenía otro cañón situado en los cortados del otro lado. El bando republicano lo que hizo fue contener al bando sublevado en el frente, al otro lado del río y consiguieron mantener este puente de forma exitosa hasta el final de la contienda», detalla el guía turístico sobre el terreno.

Un puente inexpugnable hasta al final
Lo cierto es que el bando sublevado nunca llegó a conquistar el Puente de Arganda y nunca llegaron a pasar por aquí: «al final Madrid se rindió pero por otros motivos que no tenían que ver con la conquista de esta zona. El bando republicano defendió este puente con todo su alma para protegerlo y poder intentar ganar la guerra«.
«Al final Madrid se rindió pero por otros motivos. El bando republicano defendió este puente con todo su alma para protegerlo y poder intentar ganar la guerra«
«Todavía tenemos restos de impactos de bala en la barandilla«, nos enseñan desde la Concejalía de Cultura, donde recalcan que, desde el punto de vista político, la batalla del Jarama significó la total internacionalización del conflicto, ya que enfrentaron soldados de más de 50 naciones.
El término municipal de Rivas Vaciamadrid, que crecía en un enclave diferente al de hoy, al otro lado de la actual autovía de Valencia, quedó arrasado como consecuencia de esta batalla y de la estabilización de los frentes durante más de dos años.

El hoy llamado Puente de la Paz
Lo que es el municipio de Rivas sería reconstruido por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones (SNRDR), inaugurando el nuevo pueblo de Rivas Vaciamadrid, lo que hoy conocemos como el Casco Antiguo, el 23 de julio 1959.
Y en lo que se refiere al Puente de Arganda, hoy llamado Puente de la Paz, no ofrece su uso al tráfico desde 1964, siendo sustituido por uno de mayor tamaño que aguas abajo da servicio a la Carretera Nacional N III (Carretera de Madrid-Valencia).
Aún así, el puente sí que se puede atravesar caminando o en bicicleta, además de que la Concejalía de Cultura organiza rutas senderistas para conocer este puente y otros puntos de interés, como el yacimiento carpetano de Miralrío, u otros escenarios de la Guerra Civil Española, como las propias trincheras de la batalla del Jarama.
