El Festival de Cine de Rivas celebra un cuarto de siglo convertido en algo más que una cita cultural. Nacido en una ciudad joven que buscaba identidad propia, el certamen ha acabado consolidándose como referencia nacional del cortometraje, cantera de nuevos talentos y escaparate de un cine con mirada social, local y cada vez más accesible. Y esa es precisamente la idea que ha sobrevolado la presentación de su edición de 2026, en la que han participado la alcaldesa Aída Castillejo, la concejala de Cultura y Fiestas Ángela Vijández Salas, Santiago Tabernero, Director de Galas de la Seminci y la actriz Miriam Garlo, reciente Goya a mejor actriz revelación por Sorda.
“Demostramos edición tras edición que el cine también se hace aquí, desde lo local, desde los barrios, desde Rivas”, reivindicó Castillejo durante el acto. La alcaldesa defendió además uno de los grandes sellos del festival: “saca el cine de esa alfombra roja y lo traslada a los espacios donde vive y convive la gente”.
“El cine también se hace aquí, desde lo local, desde los barrios, desde Rivas.”
Aída Castillejo, alcaldesa de Rivas
De una ciudad joven a una referencia nacional
La historia del Festival de Cine de Rivas arranca en 2002, cuando Rivas Vaciamadrid era todavía una ciudad joven, con unos 35.000 habitantes, que necesitaba proyectarse hacia fuera y reforzar su identidad cultural. Aquel impulso cristalizó en el antiguo Festival de Cortometrajes CreatRivas, impulsado por el Ayuntamiento y su Concejalía de Cultura.

Hoy, con el triple de población y con una trayectoria consolidada, el certamen se presenta como una de las grandes banderas culturales del municipio. Durante estos 25 años han pasado por Rivas directoras como Icíar Bollaín, Arantxa Echevarría o Chus Gutiérrez; directores como Montxo Armendáriz, Manuel Gutiérrez Aragón, Salvador Calvo o Pablo Berger; intérpretes como Antonio Resines, Juan Luis Galiardo, Juan Diego Botto, María Botto, Lluvia Rojo, Lucina Gil o Raúl Arévalo; además de guionistas, críticos e incluso figuras políticas como Santiago Carrillo.
Pero el festival reivindica que su valor no está solo en la lista de nombres. Su mayor mérito ha sido abrir camino a quienes empezaban, convertirse en un lugar donde mostrar primeros trabajos y demostrar que desde una ciudad de la periferia también se puede construir un proyecto cultural sólido y reconocido.
“Ir a San Sebastián está fenomenal, pero también me gusta conocer festivales con una propuesta muy bonita como la de Rivas.”
Icíar Bollaín
Una cantera que luego despega
Pocas voces explican mejor ese papel de trampolín que Arantxa Echevarría, hoy consagrada y ganadora del Goya a mejor película en 2025 por La infiltrada. La directora presentó en Rivas sus primeros cortos y llegó a ganar dos premios en 2014 con De noche y de pronto. Años después resumía así la huella que dejan festivales como el ripense: “Ganar dos premios en Rivas con un corto en 2014 fue un subidón”.
También Icíar Bollaín ha puesto en valor el modelo del certamen. Tras pasar por Rivas para presentar Nevenka, defendió que más allá de las grandes alfombras rojas hacen falta festivales con propuestas cercanas y bonitas. “Ir a San Sebastián está fenomenal, pero también me gusta conocer festivales con una propuesta muy bonita como la de Rivas”, dejó dicho.

Ese mismo hilo lo sostienen otras voces vinculadas al festival. Marta Calle, actriz y ganadora del concurso local de cortos, resume que el certamen “aporta temas comunes sociales y abre conversación”. Y Pepe Rodríguez, otro de los nombres vinculados a la escena local, recuerda que participar no es solo competir, sino demostrar que también desde lo pequeño, desde lo cercano y con pocos medios, se puede hacer cine.
“Ganar dos premios en Rivas con un corto en 2014 fue un subidón.”
Arantxa Echevarría
El cine que habla de lo que duele
Si algo reivindicó la presentación de esta edición fue el carácter social del festival. Santiago Tabernero lo verbalizó de forma muy clara: “La gente se ve reflejada en el cine y en un festival tan social como este la programación que hemos visto es estupenda porque todos los temas que ahora nos desazonan están presentes, abusos de género, conflictos de guerra…”. Y fue un paso más allá al advertir de que ese compromiso también estará presente en el desenlace del certamen.
“En el palmarés se va a reflejar muy claro, al igual que el compromiso del jurado de defender esa clase de cine”.
Santiago Tabernero, director de Galas de la Seminci

No es una idea menor. La programación de 2026 vuelve a insistir en esa línea de cine que no se conforma con entretener, sino que interpela, remueve y abre conversación. Ahí encaja la película de apertura, Sorda, pero también la presencia de La voz de Hind Rajab y Sirât, así como la selección de cortos nacionales, locales y exprés.
Miriam Garlo y la accesibilidad como derecho
Uno de los momentos más potentes de la presentación lo dejó Miriam Garlo, que además de inaugurar el festival con Sorda formará parte del jurado. La actriz ligó directamente su participación al esfuerzo del certamen por garantizar condiciones accesibles.
“Es la primera vez que soy jurado en un festival de cine y eso es porque la accesibilidad está cubierta, ya que las películas están subtituladas y hay doblaje en lengua de signos; eso para mí significa amor, apoyo, oportunidad y cariño”, afirmó.

Su reflexión fue todavía más contundente al convertir la accesibilidad en una cuestión de derechos: “Somos un jurado diverso, y ojalá que el cine siempre sea accesible; poder ir al cine no debería ser un lujo sino un derecho”.
“Poder ir al cine no debería ser un lujo, sino un derecho.”
Miriam Garlo, Goya a mejor actor revelación por ‘Sorda’
Sus palabras encajan con una edición que refuerza las medidas inclusivas. La gala de clausura contará con intérprete de lengua de signos, bucle magnético, sonido amplificado, acomodación para personas con movilidad reducida, lectura labial y programa de lectura fácil, en colaboración con la Fundación SIGNE y CYSA. También se ha previsto un paseo escénico inclusivo antes de la gala.
‘Sorda’ abre un festival con cine internacional y mirada de autor
La edición de 2026 arranca el miércoles 11 de marzo a las 20.00 horas con la proyección de Sorda en los cines Yelmo Rivas H2O, seguida de un encuentro con el público junto a Miriam Garlo. La película, dirigida por Eva Libertad, se ha convertido en una de las cintas españolas destacadas del año y pone sobre la mesa la experiencia de la sordera, la maternidad y las identidades diversas sin paternalismos ni clichés.

Otra de las citas destacadas será la clase magistral de Laia Ateca, directora de arte de Sirât, película premiada este año por su trabajo visual. La profesional, formada en la ESCAC de Barcelona, ha trabajado también en videoclips y junto a directores como Paco Plaza, Ian de la Rosa, Leticia Dolera o Edouard Salier. Su charla repasará el diseño visual, la atmósfera, la escenografía, el vestuario y todos esos engranajes que hacen posible el cine más allá de la cámara.
El festival programará además la proyección de La voz de Hind Rajab, cinta premiada en la Seminci y coproducida por UNRWA España, así como un coloquio posterior con Laia Ateca tras Sirât.

23 cortos nacionales y paridad por primera vez
El Concurso Nacional de Cortos vuelve a ser uno de los corazones del festival. Este año compiten 23 historias, con una novedad importante: por primera vez hay el mismo número de directoras y directores, alcanzando la paridad. De los 23 trabajos seleccionados, 14 son de ficción, cinco documentales y cuatro de animación.
23 historias competirán este año en un certamen que alcanza por primera vez la paridad entre directoras y directores.
La Concejalía de Cultura recibió 812 cortos y reparte 24.000 euros en premios: mejor ficción, animación, documental, premio del público, valores sociales, mejor guion, mejor dirección y mejor interpretación. Cuatro de los cortos nominados a los Premios Goya 2026 participan además en esta edición del festival.
El jurado lo integran Miriam Garlo, Clàudia Cedó, Santiago Tabernero, Luis Trocóniz y Ángela Vijández. Las proyecciones tendrán lugar en varios pases, entre el viernes 13 y el viernes 20 de marzo, en los cines Yelmo Rivas H2O, con entradas a 3 euros.
El sello de Rivas también compite
Junto al concurso nacional, el festival mantiene viva otra de sus grandes señas de identidad: la apuesta por la creación hecha en casa. El 17º Concurso Local de Cortos reúne este año 29 trabajos, la segunda cifra más alta de su historia, solo por detrás de la edición de 2017. Además, el 41% de las piezas están realizadas por mujeres, el mayor porcentaje registrado hasta la fecha.

Doce de los cortos han sido realizados por menores de 22 años, una señal de que el festival sigue enganchando a la población más joven. Los participantes tienen entre 15 y 64 años y las obras pueden presentarse en formato horizontal o vertical. El público, como siempre, podrá votar sus favoritas a través de la web del festival para decidir el premio del público.
La cantera sigue viva: hay participantes de entre 15 y 64 años y una fuerte presencia de talento joven.
Los cortos locales se proyectarán el martes 17 de marzo a las 19.00 horas en la sala Covibar, con entrada libre, y esa sesión se completará con los trabajos del 4º Concurso de Cortos Exprés, reservado a realizadores de la Comunidad de Madrid.
Cortos Exprés, cine en 48 horas y Rivas como escenario
El Concurso de Cortos Exprés vuelve a convertir Rivas en un set improvisado. El reto consiste en rodar un cortometraje en 48 horas en las calles, parques, edificios y escenarios cotidianos del municipio. Los equipos participantes dispondrán de un fin de semana para escribir, rodar y montar, y el resultado se proyectará el sábado 14 de marzo en la sala Covibar. El fallo del jurado se conocerá en la gala final del día 21.

Más de 100.000 escolares y una idea de cultura que deja huella
Si hay una pata del festival que explica su arraigo popular esa es Las Matinales, la sección que lleva a escolares a ver cortometrajes en pantalla grande dentro del horario lectivo. En estos 25 años, más de 100.000 estudiantes han pasado por esta iniciativa, y solo en 2026 participarán unos 5.000 escolares procedentes de centros educativos de Rivas.
Despertar el gusto por la cultura desde la infancia también forma parte de la huella del festiva
La propuesta no se limita a enseñar cine: también educa en convivencia, escucha y experiencia compartida. Maite Sierra Jurado, maestra jubilada que acudía cada año con su alumnado del colegio El Parque, resume la trascendencia de este contacto temprano con la cultura: despierta el gusto por las artes escénicas, saca a niñas y niños de su rutina de pantallas y deja huella en sus primeros recuerdos.

Fernando León de Aranoa y un nuevo premio con carga simbólica
El festival quiere celebrar sus 25 años con un gesto nuevo: la creación del premio Cine y Compromiso, que estrena esta edición y que recibirá Fernando León de Aranoa. El director de películas como Barrio o Los lunes al sol recogerá el galardón en la gala de clausura del sábado 21 de marzo, presentada por Ana Morgade en el auditorio Pilar Bardem.
No es un nombre casual. Desde el Ayuntamiento subrayan que León de Aranoa ha sabido retratar con sensibilidad y mirada crítica las realidades sociales de nuestro tiempo, justo la clase de cine que el festival quiere reivindicar en su 25 aniversario.
El nuevo premio ‘Cine y Compromiso’ nace para reconocer trayectorias donde el cine también sirve para mirar de frente la realidad
Además, dos de sus películas, Familia y El buen patrón, se proyectarán en la sección Cine en los barrios, una propuesta que vuelve a sacar el festival de los espacios tradicionales y a extenderlo por distintos puntos de la ciudad.

Exposición, encuentros y cine para tocarlo de cerca
La programación se completa con otras actividades que refuerzan el carácter abierto del certamen. El Museo del Cine de Villarejo de Salvanés desembarca en la sala Maruja Mallo con la exposición ‘Orígenes y nacimiento del cine’, una muestra que recorre la historia del séptimo arte a través de aparatos y dispositivos que hicieron posible su evolución, desde la precinematografía hasta 1895.
También habrá encuentro con cortometrajistas el mismo sábado de la gala, dos horas antes de la clausura, en el patio central del centro cultural Federico García Lorca. Será un espacio para que público, autores y autoras de los tres concursos compartan dudas, procesos creativos y experiencias.
El Museo del Cine de Villarejo de Salvanés desembarca en la sala Maruja Mallo con la exposición ‘Orígenes y nacimiento del cine’

Un festival que no se conforma con proyectar películas
A estas alturas, el Festival de Cine de Rivas ya no puede leerse solo como una programación de marzo. Es una forma de entender la cultura municipal. Una apuesta por el cine como herramienta de identidad, de educación, de acceso y de conversación pública. Un festival donde conviven nombres consagrados y jóvenes que ruedan sus primeros trabajos; donde el cine se ve en salas, en barrios, en colegios y en encuentros cercanos; donde la accesibilidad deja de ser adorno para convertirse en compromiso.
Y ahí está, probablemente, la clave de que haya resistido 25 años. Rivas no presume solo de tener festival; presume de haber construido un festival con personalidad propia. Uno que mira al cine grande sin dejar de pisar barrio.

