El Pleno del Ayuntamiento de Parla ha aprobado hoy la posibilidad de construir vivienda protegida en parcelas calificadas como suelo terciario, es decir, aquél destinado inicialmente a comercio u oficinas.
Con ello, Parla ha dado su visto bueno a la aplicación de la ley regional de vivienda, que establecía esta posibilidad de cambiar la catalogación del suelo de terciario a residencial en los municipios, previa aprobación por los correspondientes Plenos de las Corporaciones.
Se trata de una medida con la que la Comunidad de Madrid quiere incentivar la construcción de viviendas con protección pública y, con ello, rebajar el precio en el mercado.

En este sentido, Parla -al igual que han hecho otros municipios- ha acordado que estas viviendas no se puedan construir en este tipo de parcelas que hay en polígonos industriales.
En este sentido, la lógica dicta los inconvenientes de construir en zonas empresariales y lejos de los núcleos urbanos. Desde el PP, su portavoz, Héctor Carracedo, ha señalado que esta exclusión reducirá las opciones de construir las viviendas, que serán «pocas».
El Pleno ha aprobado que las viviendas protegidas no se puedan levantar en parcelas terciarias de los polígonos industriales
No obstante, ha precisado que la medida permitirá «cuidar» los polígonos y destinarlos al fin para el que son creados: la instauración de empresas.
Por su parte, desde Podemos, la edil Carla E. Valero ha recordado que la medida tiene vinculación con «la especulación» por parte de la Comunidad de Madrid.
Una nueva tasa de bomberos
En la misma sesión plenaria, los Grupos han dado su visto bueno a la implantación de una nueva tasa: la de bomberos y salvamentos. El concejal de Hacienda, Andrés Correa, ha afirmado que esta tasa no la pagarán los vecinos, sino las compañías de seguros.
«La nueva tasa de bomberos permitirá cubrir el 90% de los 3 millones que cuesta el servicio al Ayuntamiento de Parla»
Andrés Correa, concejal de Hacienda
Sin embargo, a juicio de la oposición, las aseguradoras repercutirán directamente a los vecinos este sobrecoste «desde el primer recibo». «Es una subida de impuestos encubierta», ha declarado Carracedo.
Mientras, Correa ha asegurado que esta tasa se aplica en otros municipios gobernados por la izquierda. Y, según sus cálculos, es una forma de ingresar dinero para cubrir el 90% de los 3 millones que les cuesta actualmente este servicio a las arcas municipales.
