OPINIÓN LETICIA SÁNCHEZ / «Cuando van a cumplirse cerca de seis meses sin Podemos en el gobierno municipal, me gustaría reflexionar sobre por qué y para qué sirve nuestra formación ahora, estando en la oposición a un gobierno formado por PSOE y Más Madrid, en el que obviamente manda el PSOE de Ramón Jurado.
Empecemos por el principio. Nosotras nacimos de las plazas y los movimientos sociales, para demostrar que otra manera de hacer política es posible, en la forma y en el contenido. Siempre hemos aspirado a posiciones de poder para ejercerlo en beneficio de las mayorías sociales, que demasiado tiempo habían sido castigadas por un bipartidismo más preocupado por defender sus propios intereses que por las necesidades reales de la gente.
En Parla, esta gestión de las necesidades de los vecinos y vecinas había recaído en las manos del PSOE durante más de 20 años en el Ayuntamiento y del PP en la Comunidad de Madrid durante otros tantos. En Parla, un municipio de familias trabajadoras con los índices más altos de pobreza, desempleo, precariedad y desahucios, y los más bajos en cuanto a dotación de servicios de salud, educación o transporte.

Por la historia reciente del PSOE de Parla han pasado los alcaldes José María Fraile o Tomas Gómez, cuyas políticas se definieron por desarrollos que hipotecarían el futuro de nuestra ciudad como el gran ensanche de Parla Este o la infraestructura del Tranvía. Todo ello al calor de la burbuja inmobiliaria, con la generación de una de las deudas más altas de nuestro país y bajo escándalos de corrupción.
También con más de una treintena de servicios públicos privatizados a sus espaldas y un enfrentamiento continuo con elementos como Alberto Ruiz-Gallardón o Esperanza Aguirre, quienes tampoco desaprovecharon la oportunidad de castigar a nuestro municipio, paradigma de sus políticas de maltrato a la zona sur, para tratar de dañar a su partido enemigo en lo electoral.
2019, año del acuerdo de Gobierno
Así que cuando en 2019 en Podemos firmamos un acuerdo de gobierno con el PSOE de Ramón Jurado sabíamos que no iba a ser fácil hacer política a nuestra forma. Y, de hecho, no lo fue. Ciertamente pudimos desarrollar políticas feministas y verdes que son ya irreversibles, como los espacios de Conciliación (aunque ahora le pongan otro nombre) o la recuperación de zonas naturales del Parque Forestal del Cerro de la Cantueña o el Bosque Ciudadano Arroyo Humanejos.
«En 2019, obviamente tuvimos tensiones y desacuerdos, éramos conocedoras de muchas decisiones por los medios antes que por nuestros socios de gobierno y soportamos continuos intentos de invisibilización hacia nuestra formación política. Sin embargo, a pesar de los desequilibrios de poder, en esos 4 años no hubo ninguna decisión por parte del PSOE que supusiera un incumplimiento irrevocable del acuerdo»
Obviamente tuvimos tensiones y desacuerdos, éramos conocedoras de muchas decisiones por los medios antes que por nuestros socios de gobierno y soportamos continuos intentos de invisibilización hacia nuestra formación política. Sin embargo, a pesar de los desequilibrios de poder (el PSOE es un partido con más recursos económicos, más concejales y más cargos de confianza) en esos 4 años no hubo ninguna decisión por parte del PSOE que supusiera un incumplimiento irrevocable del acuerdo de gobierno que teníamos firmado.
Pero (perdón por el breve spoiler) en el Ayuntamiento de Parla ya se sabe que las segundas partes del PSOE nunca fueron buenas, y si en el primer mandato había que recordarles de vez en cuando que no gobernaban solos, en el segundo pasan a creerse dueños de las instituciones.

2023, reedición del pacto de Gobierno
En 2023, con todas las dificultades mencionadas y las contradicciones que supone gobernar con el PSOE en minoría, reeditamos el acuerdo de gobierno local. Enfrente teníamos a la derecha y a la ultraderecha con PP y Vox (a quienes, por cierto, no pasó factura electoral la detención de una de sus concejalas por un entramado de venta de cocaína).
A diferencia de la etapa anterior, en esta el gobierno contaba con un nuevo actor político en Parla (Más Madrid), al que también ayudamos a formar parte de este acuerdo ya que pensábamos (con cierta ingenuidad) que con su apoyo podríamos hacer equilibrio de fuerzas frente al PSOE en estas aritméticas tan complicadas al tiempo que plantábamos cara a las derechas. Después descubrimos que no fue así.
El desenlace de este acuerdo de gobierno ya es conocido: la privatización de uno de los pocos servicios públicos que quedaban en el Ayuntamiento (el mantenimiento de los edificios), el incumplimiento del pacto en la priorización de las inversiones, la imposibilidad de sentarnos a negociar con un Ramón Jurado al que solo parecían importarle las publicaciones en redes sociales y por fin la adjudicación de un contrato público para la celebración de festejos taurinos cediendo a las peticiones de PP y Vox, desembocó la ruptura entre Podemos y PSOE con el silencio cómplice de Más Madrid.
«Quizás todo hubiese sido diferente si Más Madrid se hubiera unido a Podemos para empujar al PSOE a cumplir los acuerdos, pero eligieron callar. Un tiempo después de la salida de Podemos, concejales tanto del PSOE como de Más Madrid se subieron el sueldo»
Quizás todo hubiese sido diferente si Más Madrid se hubiera unido a Podemos para empujar al PSOE a cumplir los acuerdos, pero eligieron callar. Un tiempo después de la salida de Podemos, concejales tanto del PSOE como de Más Madrid se subieron el sueldo. Vuestras son las conclusiones.
Pues bien, desde el pasado septiembre hasta este momento nuestra tarea ha pasado a ser la de un partido en la oposición, esto es: control y fiscalización de la acción de gobierno, apoyo a las medidas con las que estamos de acuerdo (como la exigencia de la quita de la deuda) y planteamiento de alternativas a las iniciativas con las que no estamos de acuerdo.

Esclarecer el contrato
Y esto, me da la sensación, de que no es algo a lo que el PSOE de Ramón Jurado esté acostumbrado. Porque nunca habían gobernado con una oposición a su izquierda. Pero que queramos esclarecer las presuntas irregularidades que rodean al contrato con la Asociación Parla Taurina y que han sido noticia en medios, que nos neguemos a que nuestra ciudad siga creciendo en base al ladrillo y planteemos una alternativa sostenible al desarrollo de Parla Norte, que lancemos iniciativas para recoger las necesidades de los barrios y plantearlas en el Pleno o que exijamos que se reanude el servicio municipal para las personas LGTBIQ+ de nuestra ciudad es una obligación que tenemos como fuerza política de izquierdas.
«Ser gobernante no significa ser “todopoderoso” ni “intocable”, y que en democracia un Alcalde debe tener la suficiente cintura política como para entender que existen otras posturas políticas con las que puede y debe entenderse, más cuando no tiene mayoría»
Mientras tanto, desde el PSOE y Más Madrid siguen con la cantinela de que somos unos haters, que nuestro comportamiento responde a un “ataque de cuernos” o incluso se nos llega a acusar de algo tan grave como de acoso. Creo que no han entendido, simplemente, que ser gobernante no significa ser “todopoderoso” ni “intocable”, y que en democracia un Alcalde debe tener la suficiente cintura política como para entender que existen otras posturas políticas con las que puede y debe entenderse, más cuando no tiene mayoría.
Convendría también aclarar qué son y qué no son “ataques personales”, que por supuesto no son nunca de recibo en política, ni en ningún ámbito. Pues bien: hacer burlas sobre el aspecto físico de alguien, como han hecho desde perfiles anónimos hacia la única mujer portavoz en el Ayuntamiento como es nuestra compañera Carla E. Valero (con el silencio del PSOE y Más Madrid, por cierto), son ataques personales.
Pero que una formación política nombre a Wilfredo Jurado por su más que cuestionable legado como concejal de Urbanismo en nuestra ciudad no es un ataque personal a Ramón Jurado. Por mucho que sea su hermano, no es un “ataque a su familia”. Es una crítica a la acción política que realizó quien fue cargo público en Parla y con el que, efectivamente, comparte apellido.
«Odiadores rencorosos»
La realidad es que a algunos les interesa proyectar una imagen de Podemos como odiadores rencorosos. Pero para Podemos es importante la coherencia y no vamos a engañar a quienes confían en nosotras a cambio de un sueldo o un sillón en el gobierno.

No podemos ser antitaurinas con una mano y con la otra firmar un contrato para hacer encierros. No podemos defender lo público y callarnos si el gobierno avanza con las privatizaciones. No podemos defender una ciudad sostenible y justa y apoyar la continuidad de pelotazos urbanísticos que nos recuerdan a tiempos pasados. Y sí, claro que hay que frenar a la ultraderecha, pero a la ultraderecha se le frena por la izquierda, no cediendo a sus peticiones.
Por tanto, con nuestra modesta representación en el Pleno, Podemos sirve en la oposición para defender los intereses de la mayoría social y también de quienes no pueden defenderse. Para empujar al PSOE a la izquierda cuando quiere girar a la derecha. Así que si conocemos que el Ayuntamiento de Parla ha recortado los servicios municipales para la atención a la población LGTBIQ+ que pusimos en marcha cuando estábamos en el gobierno, lo denunciaremos hasta que se vuelvan a ofrecer; si las calles y los jardines de Fuentebella necesitan arreglos lo diremos hasta que se realicen; si intentan continuar la senda de la especulación y la construcción de vivienda libre lo pararemos; y si hay intereses en el PAU5 que no son los de los parleños y parleñas también lo señalaremos. Que lo llamen como quieran, nosotras lo llamamos cumplir nuestra palabra y defender derechos y servicios públicos.
«Estemos en la posición que estemos, con o sin competencias de gobierno, no se nos olvida qué nos trajo hasta aquí, de dónde venimos y para qué servimos. Y no vinimos ni a por sillones eternos, ni para sostener a ningún partido. Vinimos para transformarlo todo, con honestidad y valentía, en la forma y en el fondo«
Porque, estemos en la posición que estemos, con o sin competencias de gobierno, no se nos olvida qué nos trajo hasta aquí, de dónde venimos y para qué servimos. Y no vinimos ni a por sillones eternos, ni para sostener a ningún partido, ni a tener miedo, ni para ser una prolongación de sus políticas continuistas en Parla; vinimos para transformarlo todo, con honestidad y valentía, en la forma y en el fondo.
Podemos es la fuerza de la gente que no se calla y que hace ruido frente a las injusticias, las protagonice el PP o el PSOE. Y a pesar de que esta lucha sea dura, a pesar de que nos ataquen por tierra, mar y aire, seguiremos en ella con esperanza y convicción. Porque si no, nadie más lo hará. Y porque la peor lucha es la que no se hace».
AUTORA: Leticia Sánchez Freire, portavoz de Podemos Parla

La culpa de que Parla este llena de okupas y delincuencia es vuestra. Lo mejor que podríais hacer es desaparecer….