Los estudiantes de los institutos Narcís Monturiol, Nicolás Copérnico y Humanejos de Parla han convocado una manifestación el próximo día 26 (a las 11:00 horas) para reclamar que se pueda utilizar el hijab y «plantar cara a la islamofobia y los reglamentos de régimen interno de nuestros institutos».
El hijab es el velo musulmán que cubre la cabeza y el cuello de las mujeres. Según ha informado el Sindicato de Estudiantes de Madrid, en dos de estos centro está prohibido el uso del velo islámico. Así, las jóvenes que deciden «libremente usar esta prenda», se lo tienen que quitar al entrar en clase y ponérselo al salir.
Prohibición desde hace años
Esto sucede en los IES Nicolás Copérnico y en el IES Humanejos «desde hace años». Este tipo de indumentaria ya ha sido foco de polémica en el pasado en Parla, con una población musulmana muy elevada. De hecho, hace cinco años, se sucedieron las críticas porque en la Playa de Parla -la piscina municipal- algunos usuarios de origen magrebí se bañaban con ropa de calle.

En el sector educativo, ahora la jefatura de estudios del IES Narcís Monturiol «está decidida a modificar el reglamento de régimen interno para que no se puedan llevar prendas en la cabeza».
Un «ataque racista»
Desde el Sindicato estudiantil han considerado que «evidentemente esta modificación no es para que no se usen gorras en clase». «Es una vía -agregan- para introducir un ataque racista y cubrirse las espaldas, igual que ocurre en otros institutos en Parla. No se trata de taparse o no la cabeza. Se trata de islamofobia y racismo».
Las direcciones de los centros han argumentado que la medida de prohibir el hijab «libera» a las jóvenes y que su prohibición es «una cuestión de laicidad e igualdad».
«De la misma forma que no se persigue a ningún estudiante en la enseñanza pública por llevar una cruz en el cuello o una medalla con la imagen de la virgen, perseguir un pañuelo que te cubre el pelo es criminalizar, aislar y humillar a las jóvenes musulmanas»
Sindicato de Estudiantes
Ante ello, un portavoz del Sindicato ha manifestado que «el compromiso con una educación laica no tiene nada que ver con estas medidas represivas». «No aceptamos imposiciones ni el control arbitrario sobre los cuerpos de las mujeres. Queremos estudiar, trabajar y vivir sin discriminación, opresión ni imposiciones», apunta.

En este punto, han señalado que el objetivo es que todos tengan «la libertad para decidir sobre nuestros cuerpos e identidad». «Es defender el derecho de cada mujer a vestir, estudiar y trabajar dignamente, y no ser discriminada», zanjan.
Libertad de expresión
El Sindicato de Estudiantes ha radicalizado sus críticas al asegurar que la prohibición es «una discriminación antidemocrática y racista». «De la misma forma que no se persigue a ningún estudiante en la enseñanza pública por llevar una cruz en el cuello o una medalla con la imagen de la virgen, perseguir un pañuelo que te cubre el pelo es criminalizar, aislar y humillar a las jóvenes musulmanas», zanjan.
Ante ello, exigen que «en los centros públicos se garantice la libertad de expresión, y que se modifiquen los reglamentos de régimen interno inmediatamente para que podamos vestir como mejor nos sintamos».

Al tiempo, han solicitado al Ministerio de Educación de Pilar Alegría que «ponga fin a estos reglamentos que atentan contra derechos fundamentales y fomentan el machismo, el racismo y la islamofobia en nuestras aulas».
Autonomía de los centros
Por su lado, fuentes de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid han trasladado Noticias para Municipios que «en España no existe ninguna regulación específica sobre el uso del velo islámico en el ámbito educativo».
Por ello, han considerado que «los centros educativos, en ejercicio de su autonomía, pueden regular todo lo relacionado con la vestimenta de los alumnos en sus reglamentos de régimen interno, como impedir que utilicen prendas que cubran la cabeza, como gorras o pañuelos, durante el horario lectivo».
