Alumnos del Centro Público de Educación Especial (CPEE) Miguel de Unamuno de Móstoles participan en sesiones de fisioterapia que incorporan el uso de un exoesqueleto, una tecnología que les permite experimentar la sensación de caminar de manera autónoma y favorece la intervención directa del terapeuta frente al paciente.
El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, ha asistido a una de las tres sesiones desarrolladas hasta el momento durante el curso escolar 2025-26, con el objetivo de conocer el funcionamiento del exoesqueleto Atlas 2030 y sus beneficios para el alumnado, tanto desde el punto de vista motor como emocional.
Atlas 2030 es un exoesqueleto pediátrico diseñado para su uso en suelo y destinado a ayudar a caminar a niños con enfermedades neurológicas y neuromusculares. El dispositivo ha sido desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) junto a la empresa Marsi Bionics.

El sistema dispone de ocho articulaciones activas y permite la marcha en ambos sentidos. Además, se adapta a las características físicas de cada menor y puede configurarse en función de sus capacidades y limitaciones. El exoesqueleto puede funcionar en modo pasivo, generando un patrón de marcha personalizado, o en modo activo, con el fin de estimular y entrenar la fuerza muscular del usuario.
La estructura del dispositivo incorpora un sistema de soporte que aporta estabilidad durante la marcha y evita que el terapeuta tenga que sujetarlo desde atrás. Esto posibilita que el profesional se sitúe frente al menor, mantenga el contacto visual y disponga de las manos libres para trabajar otras áreas del cuerpo, favoreciendo una rehabilitación más completa.

El uso de Atlas 2030 también permite a los niños explorar el entorno caminando, lo que contribuye a ampliar las oportunidades de participación, inclusión social y motivación durante el proceso terapéutico.
