ULEG detecta “decenas” de currículos vitae en varios sacos de obras
Pertenecerían a ciudadanos que quieren trabajar en el antiguo centro comercial Avenida M40, que reabrirá la empresa Sambil
LEGANÉS / 4 NOVIEMBRE 2014 / El partido independiente Unión por Leganés (ULEG) ha denunciado la aparición casi un “centenar” de currículos vitae en varios sacos de escombros de las obras que se están llevando a cabo el antiguo centro comercial Avenida M-40, que reabrirá la empresa venezolana Sambil en 2015.
La compañía se ha comprometido a crear en torno a los 2.000 puestos de trabajo en el nuevo centro comercial. Por ello, posiblemente los currículos sean aquellos que han dejado los vecinos y personas interesadas en el buzón que la propia compañía ha habilitado en el exterior del edificio.
El caso es que, el pasado sábado, ULEG detectó la aparición de estos documentos personales “visibles y al alcance de cualquier transeúnte, tirados en los sacos de escombros del centro comercial”.
Evidentemente, los currículos incluían datos personales. Desde ULEG se pusieron en contacto con varias de las personas que figuraban para comprobar que se trataba de documentos reales. Todos confirmaron que los “habían depositado días antes en el buzón que el Grupo Sambil ha colocado en el propio edificio”.
Denunciado en Policía
El hecho está denunciando ante Policía local y, según las primeras investigaciones, todo apunta a que alguien habría sustraído los documentos del buzón y los habría depositado en los sacos, extremos estos que están pendientes aún de confirmación oficial.
En todo caso, vecinos del barrio de La Fortuna han asegurado que no es la primera vez que se produce un hecho similar, ya que al pasear por la zona (muelle de carga) se han visto currículos entre los restos de las obras del centro comercial.
ULEG cree que esta “grave actuación” vulneraría la actual Ley de Protección de Datos y, por ello, ha anunciado que contactarán “con los responsables del Grupo Sambil para trasmitirles nuestro malestar e indignación por su falta de sensibilidad”.
“Detrás de cada curriculum arrojado a la basura hay una persona y una necesidad. No se puede jugar así con los desempleados que acuden a una empresa con la ilusión de volver a trabajar y confían en la seriedad de una empresa que trate sus datos como se merecen”, han señalado.
Corresponsal / David García
