El CD Leganés, ante uno de los partidos en los que no se puede permitir pinchar

El club ha anunciado un alta, la de Erik Morán, y una baja, Carlos Álvarez

LEGANÉS/ 30 ENERO 2015/ El Club Deportivo Leganés recibe mañana sábado al Llagostera en un partido marcado en rojo para que los pepineros saquen los tres puntos. Frente al Llagostera, otro de los recién ascendidos, los leganenses no se pueden permitir un tropiezo, y es que una victoria supondría, además, arrebatarle puntos a un rival directo por evitar el descenso.

Más aún si cabe después de las dos derrotas de las últimas dos semanas en Zaragoza y en Vitoria ante el Alavés. Sin una imagen buena del todo en ninguno de los dos partidos, los pepineros han vuelto a mostrar que fuera de casa sufre mucho.

La única forma que tienen los leganenses de seguir sumando es hacerlo en casa, como está siendo durante todo el año, y donde únicamente han perdido en una ocasión.

Con 26 puntos, el Leganés es decimocuarto clasificado con cuatro más que el Racing, que ocupa la primera de las posiciones que enviarían a un equipo a la categoría de bronce.

La Llagostera, por su parte, esquiva esas delicadas posiciones por solamente un punto, por lo que llegan a Madrid con la intención de continuar fuera del descenso frente a un equipo al que ya vencieron en la ida, en el primer partido de los jugadores de Asier Garitano fuera de casa.

Movimientos en la plantilla

Unas últimas horas muy movidas en la secretaría técnica de Butarque. El centrocampista Erik Morán se incorpora en calidad de cedido a la disciplina pepinera, mientras que Carlos Álvarez se marcha rumbo a Murcia.

Erik Morán es un canterano del Athletic que tras pasar por todas las categorías de los vizcaínos ha formado parte la última temporada y media del conjunto que fue cuarto el año pasado en Liga. Llega a Butarque con la intención de coger minutos y regularidad, donde coincidirá con cuatro compañeros con los que ya compartió vestuario en el filial rojiblanco.

Por su parte, Carlos Álvarez, el delantero que consiguió la chilena con la que el Leganés subió de categoría en Hospitalet, se marcha cedido a Murcia ante la falta de oportunidades con la que había venido contando en una temporada en la que solamente había disputado 415 minutos.

Corresponsal / Aitor Fernández