Decenas de personas se han concentrado esta mañana en la Plaza del Agua de Leganés, frente al monumento que recuerda a las víctimas del 11-M y del 3-A. Allí, bajo una temperatura apacible, han rendido un sencillo y emotivo homenaje veinte años después de la tragedia.
Como viene siendo tradicional, un año más esta plaza de Leganés Norte, a unos centenares de metros de donde se inmolaron los terroristas que perpetraron la barbarie de los trenes de Atocha, ha congregado a las fuerzas de seguridad y políticos para conmemorar ambas fechas y rendir homenaje a los «asesinados».

En el acto, han formado dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía, del Grupo de Operaciones Especiales (GEO), de Policía local y de Protección Civil, al son de varias piezas interpretadas por la banda municipal de Madrid.
Colocación de las coronas en el homenaje del 11-M y el 3-A
El homenaje, como cada año, ha consistido en la colocación de sendas coronas en las dos caras del monumento que recuerda, por una, a los cinco vecinos leganenses fallecidos en el 11-M y, por otra, al cabo del GEO Francisco Javier Torronteras. Este «héroe» murió en la inmolación de los terroristas durante la intervención policial en la calle Carmen Martín Gaite.
«El deseo es que todos sepan que, aunque hayan pasado veinte años, no se olvida porque todos tenemos que saber de dónde venimos para saber hacia dónde queremos ir«
Miguel Ángel Recuenco, alcalde de Leganés
Al emotivo acto han acudido, además de la Corporación municipal, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y la viceconsejera de Justicia y Víctimas, Mª Carmen Martín. También ha asistido la directora general de Apoyo a Víctimas del Terrorismo, Montserrat Torija.

En este punto, el delegado del Gobierno ha precisado que hay que «recordar a los vecinos asesinados el 11-M y a Torronteras». «Todo el acompañamiento del Gobierno de España, como lo hemos hecho estos veinte años y como lo haremos siempre», ha agregado.
11-M: «Hoy tendrían que estar con nosotros»
Entretanto, el alcalde ha recordado que aquél «fatídico» 11-M ligó el nombre de Leganés al de la historia del terrorismo. Y ha lamentado que haya vecinos que «hoy tendrían que estar con nosotros disfrutando la ciudad» y que no puedan hacerlo.

«El deseo es que todos sepan que, aunque hayan pasado veinte años, no se olvidan. Porque todos tenemos que saber de dónde venimos para saber hacia dónde queremos ir. Son hechos que no se deberían volver a repetir en la historia de Leganés», ha manifestado.
