El 3 de abril de 2004, hace exactamente veinte años, la inmolación de los terroristas islamistas autores de los atentados del 11 de marzo en Atocha segó la vida del cabo del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) Francisco Javier Torronteras.

También frustró los sueños de los vecinos del número 40 de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, que vieron cómo sus casas debían ser demolidas y reconstruidas.


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Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid