Los autobuses de Metrosur intentan dar servicio a más de 4.500 vecinos de Los Molinos en Getafe que usan el servicio. Foto de archivo

Los autobuses de Metrosur están «mal organizados». No lo decimos nosotros, sino los cientos de vecinos que son usuarios de esta L3 de Metro y ahora tienen que coger este transporte alternativo hasta que terminen las obras.

La conexión en El Casar para unirse Metrosur con la línea L3 de Metro hasta Villaverde ha ocasionado el cierre de las estaciones durante seis meses, un trayecto que realizará un servicio de autobús.

Paradas e itinerarios que dificultan la accesibilidad

La asociación de vecinos de Los Molinos en Getafe ha sido la primera entidad en mostrar su oposición al itinerario de la línea de autobuses de Metrosur alternativa a raíz del cierre de la línea 12 de Metro (Metrosur) entre Juan de la Cierva y Los Espartales. Los vecinos han estallado por la ubicación de la parada de este servicio.

De hecho, el colectivo vecinal ha remitido un comunicado al Consorcio de Transportes solicitando algunos cambios. «El cierre ha generado inquietud entre las personas usuarias de la estación de El Casar y los residentes en Los Molinos», esgrimen.

«¿Alguien ha pensado en las personas con discapacidad que se desplazan desde Los Molinos, y en las personas con carrito de bebé? O en las personas mayores con movilidad reducida?», pregunta la asociación de vecinos

En este sentido, advierten de que el diseño elaborado por el Consorcio «ha sido recibido con preocupación debido a la parada de autobús más cercana a la estación de El Casar». Según la denuncia, ésta se encuentra a una «distancia considerable», a casi medio kilómetro, lo que dificulta la accesibilidad de los usuarios.

Un portavoz del colectivo ha expresado que el diseño de estas paradas generará trastorno a varios colectivos. «¿Alguien ha pensado en las personas con discapacidad que se desplazan desde Los Molinos, y en las personas con carrito de bebé? O en las personas mayores con movilidad reducida?», se han preguntado.

Las soluciones alternativas que propone la asociación.

Avalancha de críticas

Mientras, los usuarios han dejado constancia de este malestar. Entre otras propuestas, abogan por que la «parada de autobus de Metrosur se ubique en la rotonda del Mercadona», al tiempo que mantienen que debería ampliarse «la línea 442 desde Juan de la Cierva hasta el final de Los Molinos», hasta llegar casi a la A-4.

En esta zona -recuerda una vecina de la zona- ya hay paradas de la L-4 y de la L-447, con lo que hubiera sido factible ubicar allí la parada del servicio alternativo.

Luz, quien vive en los edificios más alejados de la estación, le dedica 25 minutos en llegar a la parada más próxima a Los Molinos. «Hoy me lo tomé como ejercicio -ironiza-, y así seis meses de obras. Pondré una queja».

Otra usuaria, Cristina, asegura que ha interpuesto una queja en el Consorcio de transportes porque «es una vergüenza como está organizado» el servicio. «No es normal donde nos han puesto la parada. Los autobuses además son muy pequeños: ¿pretenden llevar a todas las personas que se bajan de un Metro en un microbús? Vergonzoso», expone la vecina. Otra de ellas, Ana, confirma que también ha interpuesto una queja.

Las redes arden con la situación. «Lo más normal es que hubieran puesto otra parada al lado de Los Molinos, frente al Mercadona», explica Luz, quien vive en los edificios más alejados de la estación, por lo que dedica 25 minutos en llegar. «Hoy me lo tomé como ejercicio -ironiza-, y así seis meses de obras. Pondré una queja».

Un autobús circula junto al recinto ferial, en El Casar.

Nines, por su parte, califica también de ‘vergonzosa’ la ubicación y agrega que «hay que hacer el camino de Santiago para llegar». «Está super lejos», sostiene otra usuaria, Ana. Ante ello, Laura B. anima a interponer quejas en el Consorcio: «Cuantos más la pongamos mas fuerza haremos, que van a ser 6 meses». Los vecinos coinciden en que una «avalancha» de estas protestas hará visible el problema de los autobuses de Metrosur.

«Importante perjuicio»

La asociación considera que el itinerario propuesto por el Consorcio generará «un importante perjuicio» para los más de 4.500 vecinos de la zona que usan a diario la estación de El Casar, muchos de ellos de Los Molinos.

De hecho, en 2022 llegó a ser la quinta estación de la red de Metro de Madrid con mayor incremento de usuarios entre 2019 y 2022. «Con estas cifras encima de la mesa -alegan los vecinos-, es indudable la importancia de asegurar una adecuada y fluida accesibilidad ante el servicio especial» de autobús.

Ante ello, la asociación pide la reubicación de las paradas de los autobuses de Metrosur «más cercanas» a la estación, «bien en todas las expediciones o en las expediciones alternas». Eso facilitaría -argumentan- el «acceso de las personas».

De manera alternativa, la asociación vecinal ha pedido que se refuerce la frecuencias de paso de la línea urbana 4, que conecta Los Molinos con otros barrios y con la estación de Juan de la Cierva. El colectivo vecinal espera que el Consorcio tome en consideración estas propuestas.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid