Ayuntamiento de Getafe. Foto/ Alex Castellano

La concejala de Convivencia dice que no es normal que unas confesiones tengan que irse a los polígonos para realizar el culto mientras otras están en el centro de la ciudad

GETAFE/ 3 NOVIEMBRE 2016/ El Ayuntamiento de Getafe regularizará el uso de los espacios municipales para todas las confesiones religiosas, como es el caso del cementerio y el tanatorio, tras aprobar una moción del Gobierno municipal en el Pleno en este sentido con el voto en contra del PP.

El objetivo es definir un marco normativo local que permita atender a las diferentes situaciones y actuaciones derivadas de los cultos religiosos y “garantizar la libertad religiosa de los vecinos y vecinas”.

Según esta propuesta, “a pesar del incremento del pluralismo religioso en el país, son por el momento excepcionales los ayuntamientos que han puesto en marcha medidas para articular estas demandas y desarrollar una política activa de gestión de la diversidad religiosa”.

Profundo debate

Asimismo, se indica que la Administración local se enfrenta de forma habitual a peticiones de espacios municipales u otras situaciones que debe gestionar en condiciones de igualdad, por lo que se ha acordado “realizar un profundo debate a este respecto, a través de un estudio que permita definir el marco normativo municipal, atendiendo a los marcos reguladores autonómicos y estatales vigentes, sobre la diversidad religiosa”.

Esta iniciativa está enmarcada en la Mesa de la Convivencia de Getafe, anclada a los principios de participación y “bajo las necesidades reales de los diferentes credos en la ciudad, ya que hay peticiones de hasta cinco confesiones para que el Ayuntamiento les ceda una parcela para el culto”.

Al respecto, la concejala de Convivencia, Raquel Alcázar, ha manifestado que no es normal que unas confesiones tengan que irse a los polígonos para realizar el culto mientras otras están en el centro de la ciudad.

Por su parte, la alcaldesa Sara Hernández ha apuntado que el tanatorio de Getafe tiene que ser un edificio “que atienda no solo con sus imágenes en la capilla como la religión católica sino a otros vecinos que profesan otra religión”.

El Gobierno Municipal ha asegurado que defiende la libertad religiosa “en el ámbito privado de cada vecino o vecina, así como la imparcialidad de la administración pública frente a la gestión derivada de la celebración de cultos por parte de las diferentes religiones”.

Por ello consideran que debe ser el Pleno del Ayuntamiento y posteriormente la Mesa de la Convivencia quien se pronuncie de forma mayoritaria sobre ello.