El Rey Felipe VI ha animado a los alumnos de la Universidad Carlos III de Madrid a «seguir siendo estudiantes toda la vida»: «Nunca dejamos de ser estudiantes».
Así lo ha manifestado este martes Felipe VI en el Aula Magna de la Universidad Carlos III, donde ha recibido la medalla de honor de esta institución académica. Previamente, ha presidido la inauguración de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad.
En este nuevo centro se impartirán títulos del ámbito de las ciencias de la salud, como son el Grado en Neurociencia, el primero de esta especialidad que se imparte en una universidad española, y el nuevo Grado en Ciencias Biomédicas.
En su intervención, el monarca ha destacado que, a pesar de no ser estudiante, «siempre es una alegría volver a la universidad» y ha instado a todos los que forman parte de la universidad a «no perder esa curiosidad, ese afán por aprender, por innovar, por mejorar».

Primera visita desde 2001
El Rey ha recordado que no acudía al campus de Getafe de la Universidad Carlos III desde el año 2001, cuando todavía era Príncipe de Asturias y el rector era «el añorado» Gregorio Peces Barba. Por ello, esta visita le ha suscitado «muchos recuerdos emotivos de aquel día y también del propio profesor Peces Barba, uno de los padres de la Constitución, una figura inolvidable, que consagró su vida a promover los derechos fundamentales».
También ha recalcado que, desde su fundación en 1989, la Universidad Carlos III «una institución innovadora con una clara vocación por la investigación, la calidad académica, la movilidad internacional y la conexión con el mundo laboral».

Lema de la Carlos III
En este punto, Felipe VI ha hecho referencia al lema de la Universidad Carlos III, Homo Homini Sacra Res (El hombre es algo sagrado para el hombre), una frase de Séneca que «en estos tiempos convulsos renueva todo su significado»: «Necesitamos más que nunca aferrarnos a ella, a la ética y al humanismo, que sean una guía a nivel individual y a nivel colectivo en el ámbito personal y en el público».
«En tiempos de inestabilidad y tensiones, de conflictos armados y de guerras en los que el lenguaje de la fuerza trata de abrirse camino, Homo Homini Sacra Res nos recuerda el valor intrínseco de cada ser humano, incluso en escenarios de violencia o especialmente en escenarios de violencia. Es un reclamo constante de que la dignidad humana debe respetarse siempre, ante cualquier circunstancia. Una exigencia moral que insta a la promoción y defensa de los derechos humanos, a rechazar la violencia», ha aseverado.

Corazón «encogido»
El Rey ha asegurado estar todavía «con el corazón encogido» tras su visita junto a la Reina este lunes a Auschwitz en el 80 aniversario de su liberación, «un lugar que permanece como un testimonio estremecedor de las consecuencias devastadoras de ignorar y despreciar la dignidad humana».

«En tiempos de polarización, en los que la complejidad de los desafíos exige de todos la mayor colaboración, Homo Homni Sacra Res nos invita a reconocer que, más allá de las desavenencias que puede haber en una sociedad, cada persona merece ser tratada con respeto, aumentándose así la responsabilidad mutua y el entendimiento para superar cualquier división», ha argumentado.
«Es un llamamiento a la voluntad de cooperación con la que todos salgan de alguna manera ganando, frente a la alternativa que supone el juego de suma cero», ha proseguido.
