Airbus ha pedido frenar la mediación en marcha ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) para analizar con calma el conflicto laboral que mantiene en vilo a su planta de Getafe, y ha invitado a todos los sindicatos —también a los convocantes de la huelga— a volver a sentarse a negociar. La petición llega después de que la compañía cerrara ayer la mesa con CGT, UGT y ÚTIL, los sindicatos que impulsan los paros, y siguiera negociando solo con CCOO, SIPA y ATP.
Salarios ligados al IPC, sobre la mesa
Este jueves tenía lugar una nueva reunión de mediación con la mesa que continuó negociando, en la que fuentes sindicales avanzaron que Airbus presentaría una nueva oferta. La propuesta económica planteada la semana pasada liga los salarios al IPC real y plantea una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%, además de mantener íntegro el actual acuerdo de teletrabajo. La compañía reiteró el miércoles su compromiso con la negociación y con lograr la “paz social”, y subrayó que su prioridad es preservar la estabilidad de la empresa y el futuro de su actividad industrial en España.
“No podemos jugar con el pan de los próximos 30 años”, ha afirmado Jordi García Brustenga, secretario de Estado de Industria.
Para Airbus, la duración del conflicto —con dos huelgas convocadas desde julio— ha provocado una situación “crítica” para el negocio, y la empresa reconoce haber recibido mensajes “claros” de preocupación de clientes que necesitan continuidad y fiabilidad. El propio García Brustenga se mostró el martes “preocupado” por la situación, advirtió de que está en juego el futuro del sector en España y avanzó la posibilidad de que el Gobierno, a través del ministro Jordi Hereu, medie si el conflicto no avanza.
Getafe, epicentro de una huelga que dura desde julio
El pasado lunes, los centros de Getafe, San Pablo y Tablada (Sevilla) decidieron no suspender los paros: un 81,2% de los votos presenciales en las asambleas —unos 1.000 empleados de los 15.000 que tiene la compañía en el país— rechazó pausar la movilización, frente a un 16,4% que votó a favor y un 2,4% que se abstuvo. Los trabajadores de Albacete y Cádiz no votaron pero se unirán al resultado mayoritario, mientras que la planta de Illescas (Toledo) ya optó por pausar la movilización el pasado 28 de agosto.
