Las obras de la tercera y última fase de obras del colegio Ybonne Blake de Fuenlabrada llevan paralizadas mes y medio debido a problemas de «liquidez» de la empresa adjudicataria de los trabajos, lo que ha llevado al Gobierno a presentar una moción al Pleno que ha prosperado por unanimidad de todos los Grupos para pedir que el colegio finalice antes de que arranque el curso lectivo 2026/27.
La concejal del PP Cristina García ha explicado durante la sesión que las obras han quedado «paralizadas temporalmente por problemas de liquidez de la empresa adjudicataria», situación que ha definido como «un incidente contractual».
En este sentido, ha detallado que la Consejería de Educación trabaja «con la Ley de Contratos Públicos en la mano» para evaluar la situación, exigir responsabilidades y «preparar alternativas inminentes».

Por su lado, el alcalde, Javier Ayala (PSOE), ha señalado que «esto se veía venir». «Llevamos ocho años con medio centro construido y esperando el otro, y en ese tiempo hemos escuchado todo tupo de excusas», ha manifestado tras asegurar que la Comunidad de Madrid cuenta «con herramientas para solucionar este problema de contratación administrativa». «Eso es lo que le exigimos a la Comunidad», ha concluido.
Informe sobre el estado de las obras
La moción, que ha sido aprobada por unanimidad, solicitaba que se informe al Ayuntamiento sobre «el estado administrativo y de ejecución actual de la obra, de las actuaciones legales emprendidas ante el incumplimiento de la empresa adjudicataria y el cronograma actualizado que asegure que el centro estará operativo al inicio del próximo curso».
Asimismo, exigía a la Comunidad que abandone el modelo de «construcción por fases» en infraestructuras educativas, sustituyéndolo por «uno de ejecución íntegra que garantice la disponibilidad de todos los servicios desde el primer día de funcionamiento de los centros».

En este sentido, la concejala de Educación, Ana María Pérez, ha recordado que la no terminación del Yvonne Blake supone dejar a «1.286 menores sin plaza en su barrio», con «desplazamientos diarios y una conciliación imposible». Así, tras recordar que el proyecto de este centro educativo lleva un recorrido de 20 años desde que se cedió la parcela en 2007, la edil ha enfatizado que el argumento del «incidente puntual y contractual» no le «vale».
De su parte, el alcalde ha anticipado, durante la sesión plenaria, que tiene cita para el 6 de mayo con el viceconsejero de Educación para tratar el asunto del colegio. Ayala ha considerado que es algo «inaudito» que no sea la consejera del Área, Mercedes Zarzalejo, quien le reciba, pero ha precisado que, si es necesario, se reunirá «hasta con el conserje».
Enmienda rechazada
Entretanto, el PP ha defendido que la Comunidad de Madrid ha destinado en los últimos años hasta nueve millones en el Yvonne Blake, así como 3 millones en 162 actuaciones de rehabilitación en centros educativos, otros 3,7 millones en equipamientos y se han habilitado plazas de 0-3 años.
Por ello, la edil Cristina García ha acusado al Gobierno local de «utilizar a las familias otras vez como escudo político».
Además, ha acusado al Grupo Municipal Socialista de rechazar una enmienda «sensata, útil y de puro sentido institucional» a la moción presentada. Esta enmienda planteada por el PP proponía que el Ayuntamiento fuenlabreño asumiese el «compromiso institucional con la Comunidad de Madrid para colaborar activamente, con lealtad y eficacia, en todas las acciones necesarias que favorezcan y agilicen la finalización de las obras».

Para los populares, resulta «incomprensible» que el PSOE se niegue a asumir un compromiso de colaboración entre administraciones precisamente en un asunto tan sensible para decenas de familias de Fuenlabrada.
«Si de verdad quieren que el colegio esté terminado cuanto antes, lo lógico es que el Ayuntamiento se ponga a ayudar, no a estorbar ni a convertir este asunto en una trinchera política», han señalado.
Un modelo contradictorio
En cuanto a la moción, la portavoz de Más Madrid, Beatriz del Pozo, ha asegurado que el modelo por fases en la construcción de centros «es un modelo que condena a los alumnos y profesores a espacios compartidos y a una provisionalidad durante años». «Y no es por falta de recursos, porque la Comunidad sí tiene dinero para la sanidad privada», ha apostillado.
Desde Vox, su portavoz, Carlos Martínez, ha lamentado que, veinte años después, «siguen riéndose de los padres y niños con promesas vacías que nadie se cree». «PSOE y PP son los mismo, son un máquina de fracasar», ha sentenciado el edil.
