El Pleno del Ayuntamiento de Coslada ha aprobado este jueves de manera inicial la ordenanza que regulará la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), y que contempla solo restricciones para vehículo sin etiqueta ambiental, que permanecerá activa de 7:00 horas a 21:00 horas y que llegará a un 96% de la zona residencial.
La ordenanza ha quedado aprobada con los votos de PSOE, Más Madrid, Podemos-IU y los dos concejales no adscritos, y la oposición de los ediles del PP y de Vox.
La concejala de Transición Ecológica y Movilidad, Sonia Murillo, ha defendido que la ordenanza no es «un gesto simbólico sino una obligación legal para proteger la salud», tras enfatizar en que la «contaminación tiene efectos medibles para la salud».
En este sentido, ha asegurado que a Más Madrid le hubiera gustado una ordenanza «más ambiciosa», si bien ha alegado que la aprobada hoy es «equilibrada» y abre la puerta a «mejorar Coslada». «Gobernar es asumir responsabilidades», ha precisado.

Según ha detallado, las restricciones se aplicarán únicamente a los vehículos sin distintivo ambiental y no afectarán a vecinos empadronados en la localidad. La ampliación de restricciones no se producirá hasta la revisión de 2030.
Sin impactos «bruscos»
«Es una ordenanza planificada y progresiva, que evitará impactos bruscos», ha precisado, tras subrayar que la ordenanza contempla «moratorias y autorizaciones» para quienes no tienen alternativa a corto plazo. La ordenanza –que, según la edil está basada en «informes técnicos»– hará que el municipio dé un «paso decisivo».
Datos no actualizados
De su lado, Fernando Romero, concejal No Adscrito, ha compartido el sentido de la ordenanza, pero ha considerado que los informes manejan datos «antiguos y no actualizados».
En este punto, se ha preguntado si la ordenanza será «útil» para Coslada, un municipio donde, según sus estimaciones, «la contaminación no viene del tráfico interior, sino del de fuera».
Desde Podemos, la concejala Elena Lebrato ha considerado que se trata de una «ordenanza de mínimos». A su juicio, deja fuera a «vehículos que contaminan» y las restricciones solo estarán activadas de 7:00 horas de la mañana a 21:00 horas de la noche. «Es una herramienta legítima y aunque es insuficiente, es necesaria», ha resumido.

Por su lado, Vox y PP han votado en contra de la ordenanza. Según el portavoz de Vox, Isaac García, la ZBE es una «medida profundamente injusta» y «ajena a los vecinos».
«No es una respuesta a un problema local, sino una respuesta a una agenda ideológica. No hay urgencia ambiental, y sí informes incompletos y falta de transparencia. No es una necesidad vecinal», ha argumentado.
Carencias técnicas, según el PP
Mientras, el portavoz del PP, Francisco Javier Becerra, ha cuestionado que la ZBE cosladeña «presenta graves carencias técnicas, sociales y económicas que la convierten en una medida abusiva, porque afecta al 96% de la zona residencial».

Los ‘populares’ han visto rechazadas previamente al debate hasta 17 enmiendas presentadas a la ordenanza. Becerra ha explicado que las propuestas pasaban por una aplicación de la ZBE «progresiva y experimental, durante doce meses, sin sanciones para valorar previamente su impacto». «No es responsable sancionar sin valorar primero», ha manifestado.
El PP ha pedido «permisos temporales» y «moratorias más amplias», así como un plan de ayudas para que los vecinos adquieran vehículos eléctricos y la implantación de zonas de recarga. Con las enmiendas rechazadas, el ‘popular’ ha vaticinado que la Zona de Bajas Emisiones de Coslada se convertirá «en un problema» si no hay una «planificación» adecuada.
