El IES Manuel de Falla de Coslada ha participado en el proyecto ‘CanSat: tu satélite en órbita’, organizado por ESERO, la división educativa de la Agencia Espacial Europea (ESA).
El centro entró en la lista de astronautas de la agencia hace 32 años. Es esta la primera vez que el instituto participa en el proyecto, que se centra en la creación de un satélite de pequeñas dimensiones.
‘CanSat’ en Coslada: los alumnos se dividen en grupos de trabajo
Los alumnos del IES Manuel de Falla se pusieron manos a la obra el pasado mes de noviembre. Para ello, se organizaron varias sesiones de trabajos en el aula. En el proyecto han participado un total de 25 alumnos del centro, principalmente de 1º de Bachillerato.

Los jóvenes se organizaron en seis grupos distintos, cada uno centrado en la construcción de su propio satélite. Estos seis satélites han incluido elementos como carcasa, paracaídas, sensores, módulo de radio, antena receptor… Los elementos se han creado en el propio aula, que ha contado con varios espacios de trabajo con herramientas y una impresora 3D.
Los satélites se lanzarán desde un aeródromo
Al finalizar los satélites, los grupos han presentado un informe y vídeo explicativo de los proyectos. Asimismo, tres de los seis grupos que han participado serán elegidos para la fase final, que tendrá lugar en el aeródromo de Brunete. El lanzamiento se dará mediante un cohete, alcanzando los 1.000 metros de altitud.
Los alumnos han estado coordinados por el profesorado del departamento de Física y Química del instituto, en concreto cuatro docentes de Física y Química. Los profesores también recibieron una formación previa básica por parte de la ESA.

“Hemos intentando que cada alumno y alumna participe en cada parte del proyecto. La mayoría ha tratado de implicarse, aunque sea un poco, en cada una de las fases del proyecto”, ha explicado el jefe del departamento y responsable del proyecto ‘CanSat’, Alonso Andrés Sánchez.
“Como el satélite es tan pequeño y no podemos incluir cables, soldamos las conexiones. Trabajamos con una placa electrónica que se llama Arduino y esto nos permite compactarlo todo”, han señalado los alumnos. “Incluso hemos tenido que aprender programación, algo que no esperábamos, pero mola un montón; aprendemos cosas que normalmente no aprenderíamos”, añaden.
