La seguridad en el barrio de San Pedro Bautista, en Alcorcón, se ha convertido en uno de los principales focos de confrontación política del verano. Tras varias semanas marcadas por denuncias vecinales, vídeos en redes sociales, intervenciones policiales y acusaciones cruzadas entre Gobierno y oposición, la alcaldesa, Candelaria Testa, ha rechazado este martes que exista un problema de delincuencia en la zona.
Después de la Junta Local de Seguridad, Testa ha asegurado que tanto Policía Nacional como Policía Local realizan un seguimiento permanente del barrio y le han trasladado que “no existe un problema específico de seguridad”.
“No tenemos un problema de delincuencia por mucha gente que intente que sea así”, ha afirmado la regidora.

Las primeras quejas llegaron de los vecinos
La polémica comenzó a principios de julio, cuando residentes del entorno del parque y la plaza de San Pedro Bautista empezaron a denunciar problemas de convivencia provocados por grupos de jóvenes que permanecían durante horas en la zona.
Los vecinos alertaban de ruidos durante la noche, lanzamiento de balones y objetos, peleas y una creciente sensación de inseguridad, llegando incluso a asegurar que algunas familias y personas mayores habían dejado de utilizar el parque.
Las denuncias comenzaron a difundirse a través de asociaciones vecinales y redes sociales, aumentando rápidamente su repercusión.

La oposición llevó el conflicto al primer plano
El asunto dio un salto político cuando Vox Alcorcón visitó el barrio tras reunirse con vecinos.
Su portavoz, Pedro Moreno, denunció públicamente que durante la grabación de un vídeo fueron insultados e incluso recibieron el lanzamiento de objetos, reclamando un incremento de la presencia policial y asegurando que el barrio sufría un grave problema de convivencia.
En los días posteriores continuaron apareciendo imágenes y testimonios sobre nuevos altercados, algunos de ellos con intervención policial y sanitaria.
Peleas, heridos y nuevos incidentes
Entre los episodios que más repercusión tuvieron figura la agresión a un vecino de 56 años, que sufrió una fractura de mandíbula tras un enfrentamiento con varios jóvenes, según denunciaron residentes de la zona.
También trascendieron otras intervenciones policiales por peleas, así como vídeos difundidos en redes sociales en los que aparecían jóvenes protagonizando altercados o causando daños en el mobiliario urbano.
Estos sucesos alimentaron el debate político sobre la situación del barrio y llevaron a la oposición a exigir medidas urgentes para reforzar la seguridad.

El Ayuntamiento rebaja la gravedad de los hechos
Sin embargo, el Gobierno municipal sostiene una versión muy distinta.
Durante su comparecencia tras la Junta Local de Seguridad, Candelaria Testa aseguró que algunos de los episodios difundidos públicamente no se corresponden con la realidad.
Como ejemplo, explicó que uno de los vídeos presentado como un acto vandálico protagonizado por menores correspondía en realidad a un partido de fútbol entre jóvenes, durante el cual uno de ellos sufrió un esguince de tobillo y necesitó asistencia sanitaria.
Asimismo, indicó que otro de los sucesos difundidos como un problema de inseguridad fue simplemente una pelea entre dos adultos, sin relación con bandas juveniles.
La alcaldesa lamentó además que algunos responsables políticos busquen “el clic fácil” difundiendo informaciones que, a su juicio, generan una alarma social que no se corresponde con los datos policiales.
