A punto de cumplirse un año de la DANA hace un año, el 29 de octubre de 2024, el concejal de Seguridad de Ganar Alcorcón, David López, explica cómo se activó el dispositivo municipal para apoyar a municipios valencianos como Cheste y Paiporta, apostando por una coordinación “sin burocracia, ni discusiones políticas” y priorizando el envío de bomberos como primer equipo de intervención.
P. ¿Cómo empezasteis a organizar la ayuda desde Alcorcón?
R. “Se va a cumplir un año de la DANA, el 29 de octubre. Cuando pasó aquello a todos nos entraron las ganas de ayudar. Yo también lo pensé y me dije: estamos en el gobierno, gestionamos y tenemos que poner las instituciones al servicio del pueblo.
Vemos dos modelos claros: el de Valencia y cómo funcionó, con todo lo que pasó después, y el que hicimos aquí en Alcorcón. Desde el minuto cero pusimos las instituciones al servicio de los valencianos. Intentamos no enredarnos con la burocracia ni en discusiones de partido, sino ponernos manos a la obra y mandar efectivos”.


“Desde el minuto cero pusimos las instituciones al servicio de los valencianos”.
P. ¿Cómo decidisteis a qué lugares enviar recursos?
R. “Estaba todo incomunicado y era imposible coordinar a las administraciones públicas para mandar recursos. Tiré de contactos y empecé a llamar a concejales y alcaldes que conocía de la zona. Conseguí hablar con el teniente de alcalde de Cheste, David Pujals, que justo estaba fuera por trabajo y tenía cobertura. Me pasó el número del alcalde. Empecé a llamar insistentemente mientras movilizábamos a los bomberos, que son los primeros que tienen que prepararse porque están especializados en búsqueda de personas.
Al final pude contactar con el alcalde, me presenté y me dijo: ‘Es la primera llamada que me entra’. Le pregunté: ‘¿Qué necesitáis?’. Me contó las necesidades y le dije: ‘Vale, te mando un retén de bomberos para allá’”.

“Tiré de contactos y movilizamos a los bomberos mientras conseguíamos hablar con el alcalde de Cheste”.
P. ¿Cómo respondió el cuerpo de bomberos de Alcorcón?
R. “Se portaron de diez. Todos los que tenían disponibilidad se presentaron voluntarios. En las primeras 30–40 horas formaron un primer equipo de intervención y se fueron para allá”.
P. ¿Además de Cheste, contactasteis con más municipios afectados?
R. “Sí. Una vez coordinado Cheste hicimos lo mismo con otros municipios. Con las primeras imágenes y las noticias vimos que Paiporta estaba en las mismas condiciones. Nos pusimos en contacto con ellos y organizamos Policía y la empresa municipal de servicios (ESMASA) para echar una mano. Fuimos de la mano de otros municipios madrileños que nos unimos para ayudar y organizar. Además, enviamos a un inspector para coordinar sobre el terreno la ayuda de todas las policías locales. La ciudad estaba devastada”.


«Fuimos la tercera ciudad en enviar a más policías y nuestros bomberos los primeros en llegar al Barranco del Poyo»
P. ¿Tú estuviste sobre el terreno?
R. “Sí. Estuve allí cuando llegó el primer grupo de Policía —fueron 10 grupos de unos 8–10 agentes por relevo— y fui en el primero para asegurar que todos los funcionarios estuvieran en buenas condiciones. Lo que nos encontramos era devastador”.
P. ¿Cuántas unidades conseguisteis mandar?
R. “De Policía mandamos unos 100 agentes; fuimos la tercera ciudad española que más Policía envió. Y de Bomberos, prácticamente toda la plantilla: 6–7 relevos con 8–10 efectivos cada vez, que se fueron rotando, en Cheste y en el Barranco del Poyo. Fueron los primeros en llegar antes que otras unidades y después estuvieron en Catarroja”.


“ESMASA habilitó puntos de comida caliente y dio luz al Puesto de Mando Avanzado”.
P. ¿Qué labores realizaron allí?
R. “Al principio, búsqueda y rescate de personas —y recuperación de cuerpos, sobre todo en el Barranco del Poyo y en Cheste—. La Policía garantizó la seguridad (tráfico, control de accesos y apoyo a Bomberos). Bomberos trabajó con maquinaria pesada y bombas de achique para desalojar agua de garajes, bajos y viviendas. ESMASA se encargó de la limpieza y acondicionamiento de zonas, de dar luz en instalaciones críticas —como el Puesto de Mando Avanzado, que coordinaba la emergencia—, que al principio funcionaban con generadores; y habilitó puntos de comida caliente en Paiporta, en colegios”.
P. Sobrecoge la ola de solidaridad, eso también lo habéis vivido
R. “Vimos, como toda España, el desborde de solidaridad del pueblo. Es verdad que ‘solo el pueblo salva al pueblo’, pero las administraciones públicas deben liderar esa ola y garantizar que, con servicios públicos bien dotados y profesionales, se salva mejor”.

“‘Solo el pueblo salva al pueblo’, pero con servicios públicos bien dotados se salva mejor”.
P. ¿Qué valoración haces del papel de la administración pública valenciana?
R. “Todo el mundo ha visto que su actuación fue deleznable. Que Mazón, en lugar de estar sentado en Les Corts, tenía que estar sentado en un banquillo. Aquí se ven dos formas de gestionar. Por desgracia, lo hemos vuelto a ver este verano con los incendios”.
P. También organizasteis recogida de alimentos y ropa. ¿Cómo lo hicisteis?
R. “Es importante señalar el trabajo de Protección Civil: fueron fundamentales para coordinar la cantidad de personas que traían donaciones tanto al Centro Unificado de Seguridad (CUS) como a la nueva sede de ESMASA. Ropa, comida, mantas… Ellos clasificaban, empaquetaban, se cargaba en tráilers y se enviaba. Fue muy bonito de ver y bonito de gestionar. Se ve que es clave que partidos municipalistas de izquierda lleven competencias clave en la gestión cuando pasan estas tragedias.”


“Protección Civil fue fundamental para coordinar las donaciones en el CUS y la nueva sede de ESMASA”
P. ¿Cuánto tiempo mantuvisteis ese dispositivo?
R. “Fueron dos semanas de completo estrés y de estar al pie del cañón. Estoy muy orgulloso del trabajo que se hizo, de los funcionarios, de la gente y del nuestro propio. Es lo que toca: estar para la gente, que es la que vota y la que nos paga”.
