Con la ciudad de Alcorcón todavía conmocionada por la muerte de Sergio Benavente, de 38 años, y de Jesús Aguilar, de 34 años, los dos bomberos fallecidos del Cuerpo local que fallecieron este miércoles en un incendio en el barrio de Las Retamas, algunos familiares empiezan ya pedir explicaciones sobre lo que pudo ocurrir en esa trampa mortal en la que se convirtió el garaje subterráneo de la calle Lilos.
Aunque las primeras investigaciones confirman que el origen del incendio estuvo en una colisión de un coche híbrido o eléctrico al entrar al garaje, hay muchas incógnitas aún sobre qué ocurrió en el interior del garaje para que estos dos bomberos no lograran escapar con vida y un tercero acabara resultando herido muy grave.
Como hemos avanzado en Noticias para Municipios, la principal hipótesis que se baraja es que la puerta corredera del garaje, golpeada por el coche híbrido o eléctrico en la colisión, se vino abajo, pillando la manguera y dejando a dos de los bomberos fallecidos sin la llamada ‘línea de vida’, y con ello sin oxígeno.

«Una ratonera» para los bomberos fallecidos
«Todavía es muy pronto, pero quiero saber qué ha sucedido. Siento que mi hijo entró en una ratonera. Estamos desolados», señalaba este jueves el padre de uno de los bomberos fallecidos, Javier Aguilar, que se había desplazado desde Murcia a dar el último adiós a su hijo, Jesús, de 34 años.
Javier Aguilar ha querido acercarse hasta el bloque de la calle Lilos donde ocurrió todo, para conocer los detalles de lo que pudo ocurrir dentro de aquel garaje subterráneo del que no pudieron escapar los bomberos fallecidos.
En declaraciones a los medios, Aguilar ha insistido en que él, que había sido jefe de mantenimiento, tenía muchas dudas de lo que había sucedido, por lo que ha pedido saber «qué medidas se han tomado, para que esto no vuelva a suceder» y la vida de Jesús y de Sergio no hayan sido en vano.

El padre de Jesús: «algo no ha funcionado bien»
«Es necesario saber qué ha ocurrido aquí. Pero si un bombero entra a un sitio cerrado, las medidas de seguridad deben estar al 100% para evitar tragedias como esta. Algo no ha funcionado bien», ha insistido, aunque ha admitido que por el momento, lo único que sabe es lo que se ha ido publicando por los medios de comunicación.
Según las primeras informaciones, su hijo, Jesús, sí logró salir en un primer momento a la calle, pero al ver que su compañero de ‘binomio’ no estaba, decidió volver a por él, quedándose también atrapado dentro. Fue finalmente rescatado por otros bomberos con una grave intoxicación y en parada cardíaca, que no pudo ser revertida por los sanitarios del Summa.
El garaje ya entonces era como un horno, con condiciones muy complicadas en cuanto a temperatura, más allá de la visibilidad. El compañero que quedó dentro atrapado, Sergio, de 38 años, no pudo ser rescatado finalmente por sus compañeros, por lo que probablemente murió asfixiado y posteriormente calcinado por las llamas.

El riesgo de los incendios con coches eléctricos
«Los bomberos se juegan la vida para salvar a los demás, pero deben contar con la protección adecuada para evitar que ocurran desgracias como esta», ha insistido el padre de Jesús, que quiere que este trágico incendio sirva para que los Bomberos estén más preparados en este tipo de incendios con coches eléctricos o híbridos implicados.
El primero de los testigos que habló con Noticias para Municipios insistió en queel vehículo que provoco la colisión era un coche eléctrico o híbrido. Algunas informaciones hablan de un Porsche Taycan eléctrico, aunque otros testigos han asegurado que el coche accidentado era un Porsche Cayenne E híbrido. Sin embargo, la Policía no ha confirmado aún el modelo.
Tras la colisión, según los testigos, se produjo una posterior explosión, aunque todavía no se ha confirmado su fue el vehículo eléctrico o híbrido el que estalló o fue el otro coche contra el que impactó, al parecer de combustión. Pero lo cierto es que multitud de expertos han alertado de la dificultad de apagar los fuegos iniciados en las baterías de este tipo de vehículos.
