La Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), ubicada en la Facultad de Ciencias de la Salud de la URJC, en Alcorcón, lleva desde 2019 realizando actividades terapéuticas con animales para menores ingresados en una UCI pediátrica del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid.
Bajo el nombre de ‘Huellas de Colores’, el proyecto ha celebrado ya su cuarta edición con las experiencias positivas de las pasadas ediciones, en las que «se lograron excelentes resultados incluso durante el periodo de casi dos años en los que la actividad tuvo que interrumpirse y realizarse de manera virtual».
Ahora, un estudio liderado por la propia Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha demostrado la eficacia de las terapias asistidas con animales y su viabilidad para la implantación en las unidades especializadas en los cuidados intensivos de menores.
El objetivo principal de este estudio ha sido determinar la viabilidad de la implantación de un programa de Terapia Asistida con Animales en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, que forma parte del proyecto ‘Huellas de colores’.
Los resultados de este proyecto, publicado recientemente en la revista ‘European Journal of Pediatrics’, confirman que este tipo de programa es «factible y seguro» y tiene un alto grado de aceptación por parte de los participantes, los cuidadores y el personal sanitario.
«Este es el primer estudio realizado en un entorno de UCIP que demuestra una reducción del dolor, el miedo y la ansiedad«, ha subrayado la directora de la Cátedra, Nuria Máximo, coautora del estudio, quien insiste en que «la satisfacción mostrada con este tipo de terapia es muy alta».

Extensión a otros pacientes
Máximo ha celebrado además la recomendación de los participantes de «extenderla a otros pacientes», lo que «apoya su inclusión en un futuro próximo como parte del enfoque de humanización y terapia no farmacológica que actualmente se lleva a cabo en nuestras UCIP».
Este estudio también ha concluido que la coordinación entre el equipo médico y los profesionales de IAA es necesaria a la hora de elegir a los pacientes y establecer los objetivos.
Además, ofrece una nueva vía para superar las barreras a la hora de su implantación en cuanto a la preocupación respecto a las infecciones, ya que se ha observado que han sido descartadas tanto en este estudio como en estudios anteriores.
«Para el éxito de este tipo de terapia es fundamental el trabajo en equipo, con personal implicado en todas las actividades de humanización y expertos en terapia AAI que guíen las sesiones y conozcan las necesidades de los animales», ha concluido la investigadora.
