Escenarios del festival

En la querella se hace referencia a la contaminación acústica producida por el evento, la suciedad en el Parque Prado Ovejero y aledaños, y el daño a la fauna y a la flora del mismo

MÓSTOLES/ 18 MAYO 2019/ El Juzgado de Instrucción número 4 de Móstoles ha abierto diligencias previas contra la alcaldesa, Noelia Posse (PSOE), y el administrador de la empresa organizadora del Festival Amanecer Bailando, que se celebró en septiembre pasado en la localidad, por un presunto delito contra el medio ambiente.

En la querella, que ha sido interpuesta por más de una veintena de personas pertenecientes a la Plataforma por la Defensa de los Parques de Móstoles, se hace referencia a la contaminación acústica producida por el evento, la suciedad en el Parque Prado Ovejero y aledaños, y el daño a la fauna y a la flora del mismo.

El juez, en la parte dispositiva y con carácter previo a la apertura de diligencias, solicitó que se diera traslado al Ministerio Fiscal -Medio Ambiente- para que a la vista del contenido de la querella “informe sobre su admisión y en su caso diligencias a practicar”, según el auto al que ha tenido acceso Noticias para Municipios.

En el escrito, fechado a 9 de mayo, también se solicita que se oficie a la Policía Nacional y Policía Municipal para que de constancia “de si se han presentado atestados o demandas y ante que juzgados por estos hechos”.

La querella, interpuesta el pasado 5 de abril, insiste en que el Parque Prado Ovejero, que fue el lugar final escogido para acoger el macrofestival, se encuentra a “a escasos metros” de varias zonas residenciales, por lo que “el exceso de ruido ocasionó numerosos perjuicios a los vecinos de la zona”.

Según explican, en las mediciones acústicas realizadas por la Policía Municipal en la zona residencial en horario nocturno se obtuvo un valor superior a 90 decibelios de media, recalcando que hay informes que avalan que “el exceso de ruido puede provocar lesiones”.

También se refieren en la querella a la riqueza de la fauna y la flora y que estas se vieron “dañadas”, a pesar de la existencia de “especies protegidas” y de que Ecologistas en Acción puso sobre aviso al Ayuntamiento de Móstoles a quien le hizo llegar un día antes “un inventario de los quirópteros existentes”.

“En el caso que nos ocupa, fueron puestos en peligro tanto el factor antropocéntrico, es decir, la salud de las personas al estar expuestas en sus viviendas a un ruido excesivo durante 17 horas seguidas, como las condiciones naturales del ecosistema, flora y fauna, que se vieron gravemente afectadas”, añaden.

Restos de botellón tras ‘Amanecer Bailando’
Restos de botellón tras ‘Amanecer Bailando’

Un polémico festival

Cabe recordar que el mencionado Festival, que congregó a miles de personas durante más de 17 horas ininterrumpidas -la mayoría nocturnas- de música electrónica y urbana, estuvo rodeado de polémica precisamente a cuenta de su ubicación al celebrarse en el Parque Prado Ovejero, una zona verde y pública.

Tras un tenso verano lleno de enfrentamientos por la ubicación del macroevento, donde los vecinos salieron hasta tres ocasiones a la calle a manifestase en contra del Festival, avisando de las consecuencias de meter a “casi 15.000 personas” en un parque urbano, la alcaldesa siguió adelante.

Vibración en los cristales, “música a todo trapo”, jóvenes orinando en la vía pública o quejas por un botellón “permitido” que se extendió más allá del parque Prado Ovejero centraron entonces las protestas, que llevaron a muchos vecinos a presentar denuncias ante la Policía.

Tanto vecinos como partidos políticos, incluido Ganar Móstoles, socios de gobierno del PSOE, rechazaron esta decisión “por los daños al espacio, los destrozos generales, el ruido y la suciedad generada”, lo que acabó con peticiones de dimisión a la alcaldesa, quien dijo que para próximos años buscaría otro espacio.