Un grupo de 13 niños y niñas saharauis están pasando el verano en la localidad de Móstoles en el marco del programa ‘Vacaciones en Paz’, que desarrolla la asociación ‘Móstoles con el Pueblo Saharaui’ en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, a través de la Concejalía de Juventud y Cooperación.
Durante los meses de verano, en convivencia con las familias de acogida de Móstoles, estos niños disfrutan de una estancia en la que «crean vínculos familiares, aprenden nuestro idioma y tienen acceso a reconocimientos y tratamientos médicos que resultan imposibles en los campamentos donde viven«, destacan desde el Consistorio en una nota.
Como parte de su estancia, los niños y niñas saharauis han visitado este miércoles el Ayuntamiento de Móstoles, donde han sido recibidos por el alcalde, Manuel Bautista (PP), y otros concejales del Gobierno municipal, formado por PP y Vox.
Además, en el acto han estado presenten la Delegada Saharaui en Madrid, Jadiyetu El Mohtar, la presidenta de la asociación ‘Móstoles con el Pueblo Saharaui’, Myriam Martín, y la vicepresidenta de la asociación y responsable del programa ‘Vacaciones en Paz’, Sara Zazo.
En su intervención, el alcalde ha invitado a los niños a disfrutar de la ciudad y ha mostrado su agradecimiento a las familias, que con la acogida demuestran la solidaridad de los mostoleños. «Los verdaderos protagonistas son los niños junto a las familias, que llevan a cabo un gesto de solidaridad que les honra y que honra a Móstoles», ha destacado el primer edil.

Programa de acogimiento
‘Vacaciones en Paz’ es un programa de acogimiento familiar que tiene por objetivo que los niños y niñas de los campamentos de refugiados de Tindouf, de entre 7 y 12 años, puedan vivir durante el verano fuera de ese territorio desértico, en el que, en el periodo estival se llegan a alcanzar temperaturas de hasta 50 grados.
Además, a las altas temperaturas del verano se suma la escasez de recursos de los que disponen en estos campos refugiados, donde los niños y niñas tienen dificultades de escolarización y de atención sanitaria.
Gracias a este último proyecto, decenas de niños y niñas saharauis, de entre 7 y 12 años, han podido pasar sus vacaciones los últimos años en varios hogares de acogida de vecinos de la localidad, aunque con motivo de la pandemia los viajes de los niños se han visto afectados.
