Una pancarta cuelga sobre uno de los edificios más cercanos a los terrenos de la nueva gasolinera/ Rubén S. Lesmas
Una pancarta cuelga sobre uno de los edificios más cercanos a los terrenos de la nueva gasolinera/ Rubén S. Lesmas

Último intento a la desesperada del Ayuntamiento de Móstoles para frenar la gasolinera prevista en el barrio de El Soto. El nuevo Gobierno municipal, formado por PP y Vox, ha exigido a la empresa un nuevo estudio «exhaustivo» sobre el impacto acústico en la zona para conceder el permiso.

El proyecto, que fue autorizado en principio por el anterior Gobierno local, formado por PSOE y Podemos, ha suscitado una gran polémica entre los vecinos del barrio afectado por esta gasolinera.

La gasolinera iría en una parcela situada en la avenida Iker Casillas, frente a varios bloques de viviendas y en la cercanía de colegios. También estaría al lado de uno de los mayores parques de la ciudad, el citado Parque Finca Liana.

El actual Ejecutivo local lleva desde junio pasado buscando la manera de frenar un proyecto que el anterior Gobierno local, formado por PSOE y Podemos, dejó prácticamente atado y sin apenas capacidad del actual Ejecutivo para impedir la gasolinera «sin caer en la prevaricación».

Fue el anterior Ejecutivo local el que modifico en mayo de 2021 la normativa para permitir gasolineras en Móstoles a menos de 50 metros de las viviendas. Gracias a esa modificación, un año después los propietarios de la parcela han podido presentar el proyecto.

Vecinos de la plataforma 'No a la gasolinera' sobre los terrenos donde irá la nueva estación de servicio/ Rubén S. Lesmas
Vecinos de la plataforma ‘No a la gasolinera’ sobre los terrenos donde irá la nueva estación de servicio/ Rubén S. Lesmas

Un estudio acústico «exhaustivo»

Ahora, el Gobierno municipal está llevando acabo un último intento para frenar la gasolinera. Ha solicitado a los promotores un estudio «exhaustivo» del impacto acústico que va a suponer la instalación de la gasolinera en la zona. No sólo del ruido que va a provocar la gasolinera, sino el conjunto de ruido que va a suponer la instalación, incluyendo el aumento de tráfico en la zona.

«Tendrán que ampliar el plan de ruido, porque no es suficiente. Tenemos un informe de Policía con respecto al tráfico que va a afectar a la zona bastante contundente», aseguró el edil de Urbanismo, Sergio Soler, hace unas semanas.

Este es último clavo ardiendo al que se agarran los vecinos, la posibilidad de que, si la Consejería de Medio Ambiente acaba poniendo algunas trabas al proyecto, ya sea en materia de ruido o en materia de tráfico, el propietario de los terrenos se plantee una ubicación alternativa de la gasolinera.

«El proyecto está muy avanzado, el empresario ha hecho una inversión muy fuerte para poner la gasolinera aquí y la única solución que puede ser viable, según los políticos, es hacer un cambio de ubicación, siempre y cuando al propietario le interese cambiar, es una situación muy complicada«, lamentan los vecinos.