El Ayuntamiento denuncia la existencia de ladrones haciéndose pasar por trabajadores de la compañía eléctrica
MÓSTOLES/ 21 ENERO 2019/ El Ayuntamiento de Móstoles ha alertado, a través de la Oficina municipal de Consumo, de que en los últimos días se han incrementado los delitos de hurto y estafa en el interior de los domicilios cometidos por “falsos trabajadores de compañías eléctricas”.
El Consistorio ha advertido a través de un comunicado a los ciudadanos del municipio de “la existencia de personas haciéndose pasar por trabajadores de la compañía eléctrica, que intentan concertar una cita con la finalidad de intentar hurtar objetos de valor en su vivienda”.
Según ha explican desde el Ayuntamiento, la forma de actuar es la siguiente: una vez concertada la cita, estas personas instalan una máquina junto a un enchufe de la cocina indicando al propietario de la vivienda que permanezca junto a la máquina, mientras ellos comprueban la instalación en el resto de la vivienda.
“La potencial víctima tiene que ir dando las lecturas que aparecen en la máquina situada en la cocina mientras el supuesto operario hace sus comprobaciones, momento que aprovecha para sustraer objetos de valor de la vivienda“, añaden desde el Consistorio.
Por ello, aconsejan que en el caso de que se reciba una llamada de una persona que indica ser de su compañía eléctrica indicándole que se ha detectado un exceso de consumo, y que quiere concertar una cita, antes de concertar dicha cita, es “muy conveniente que se compruebe si realmente la llamada procede de la compañía”.
“Los teléfonos oficiales vienen en la factura”, insisten desde el Ayuntamiento, quienes subrayan que esta forma de actuar “afecta principalmente a personas mayores que viven o se encuentran solas”.

La Policía ya alertó en noviembre
Esta nueva alerta se produce después de que la propia Comisaría de Policía Nacional de Móstoles alertara en noviembre pasado que se habían incrementado “considerablemente” los delitos de hurto y estafa en el interior de los domicilios cometidos por “falsos técnicos de las empresas de gas y electricidad”.
Según señalaban entonces fuentes policiales, los autores solían ser dos varones de mediana edad, que se presentaban en los domicilios particulares como técnicos o revisores de compañías de gas o electricidad para poder acceder así a las viviendas de las víctimas.
Una vez dentro del domicilio aprovechaban cualquier excusa para conseguir “que la víctima los deje solos durante breves instantes”, aprovechando la situación “para hurtar dinero o cualquier otro efecto de valor” de la casa.
Ante esta situación, los agentes instaban a la ciudadanía a “pedir siempre la documentación acreditativa, a verificar dichas citas con los teléfonos oficiales de las empresas y que las personas mayores estén siempre acompañadas durante dichas visitas”, además de que, “ante la más mínima sospecha, se de aviso a la Policía”.
