Cs exige al Ayuntamiento que “trabaje para que situaciones como esta no se vuelvan a repetir”, aunque no pide la dimisión de la alcaldesa

MÓSTOLES/ 14 SEPTIEMBRE 2018/ El coordinador de Ciudadanos (Cs) Móstoles, José Antonio Luelmo, se ha sumado a las críticas vecinales a causa de “los estragos causados por la celebración del Festival Amanecer Bailando”.

Desde la formación naranja denuncian que “tal y como era de esperar”, los vecinos de la zona en la que se ha llevado a cabo el festival “no pudo dormir”, y el parque de Prado Ovejero “despertó cubierto por kilos de basura”, por lo que exigen al Ayuntamiento que “al menos pida disculpas a los vecinos”.

“El Equipo de Gobierno no sólo no ha tenido en cuenta a los vecinos, sino tampoco el valor medioambiental del parque, ni los informes técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente que advertían de posibles daños irreparables”, ha señalado Luelmo, quien critica que “se haya tomado una decisión política de manera unilateral, sin pensar en el descanso y en las molestias que iban a causar a los vecinos”.

Luelmo insiste en que, aunque el Equipo de Gobierno creyese que este festival era una oportunidad para Móstoles, “la imagen de cara a inversores, la modificación de ubicaciones de la noche a la mañana, la crispación política, o la sospecha de irregularidades en el expediente, lo único que han dado como resultado es una imagen de municipio poco serio”.

Por último, el coordinador de Cs ha terminado exigiendo al Ayuntamiento de Móstoles que “trabaje para que situaciones como esta no se vuelvan a repetir”, y que “se busque, de cara a futuros eventos, un lugar óptimo que cumpla con la normativa y en el que se moleste lo menos posible a los vecinos”.

Restos de botellón tras ‘Amanecer Bailando’
Restos de botellón tras ‘Amanecer Bailando’

PP y Ganar Móstoles han pedido la dimisión de Posse

Cs suma de esta manera a las críticas que viene arrastrando la alcaldesa, Noelia Posse, a la que ya han pedido la dimisión tanto el PP -en la oposición- como Ganar Móstoles -socios de gobierno junto a PSOE e IUCM-LV-, además del descontento mostrado por los vecinos afectados por el ruido y la suciedad.

Tras un tenso verano lleno de enfrentamientos por la ubicación del macroevento, donde los vecinos salieron hasta tres ocasiones a la calle a manifestase en contra del Festival, avisando de las consecuencias de meter a 25.000 personas en un parque urbano, el desarrollo final del evento ha confirmado sus previsiones.

Vibración en los cristales, “música a todo trapo”, jóvenes orinando en la vía pública o quejas por un botellón “permitido” que se extendió más allá del parque Prado Ovejero han centrado las protestas contra la alcaldesa, a la que muchos vecinos piden ya su dimisión.