Agentes de la Policía Nacional han detenido a un varón en la localidad de Leganés por estafar realizando compras financiadas de teléfonos móviles de alta gama a nombre de ocho víctimas, a las que suplantaba obteniendo su documentación en la copistería en la que trabajaba. Los clientes solicitaban fotocopias de su DNI y el detenido aprovechaba para quedarse con una copia que, posteriormente, presentaba para avalar las operaciones mediante suplantación de identidad.
Según ha informado este miércoles la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la investigación se inició el pasado mes de diciembre del 2020, cuando se recibió una denuncia de uno de los perjudicados en esta Comisaría.
Según Jefatura, avanzadas las averiguaciones, los agentes comprobaron que este varón «obtenía ilícitamente documentos de identidad de clientes que acudían al establecimiento a realizar fotocopias».
Posteriormente, los facilitaba a sus dos consortes, quienes los utilizaban para realizar compras financiadas de dispositivos móviles de alta gama a través de internet.
Los productos eran entregados por empresas de mensajería en domicilios del Sur de Madrid y Toledo, enviándolos después a otros lugares de todo el territorio nacional. Los agentes lograron identificar y detener el pasado mes de enero del 2022 a uno de los presuntos autores al que le imputaron los delitos de estafa y pertenencia a grupo criminal.
El total de lo estafado asciende a más de 17.000 euros y, hasta el momento, se han localizado a un total de ocho víctimas. No obstante, no se descartan que aparezcan más estafados puesto que la investigación continúa abierta para la localización de los otros dos presuntos autores.

Operación precedente
La operación es similar a la que llevó a cabo Policía hace unos meses. En aquella ocasión, los agentes de la Policía Nacional detuvieron a dos individuos en Leganés por adquirir de manera fraudulenta teléfonos móviles de alta gama por un valor superior a 30.000 euros.
Las investigaciones pudieron determinar que una persona que trabajaba en un establecimiento accedió a documentación que, posteriormente, fue utilizada para financiar de manera fraudulenta la compra de productos. Con la documentación, los detenidos realizaban el registro y la compra en varias páginas web. En aquella ocasión se seguía el mismo ‘modus operandi’ o muy similar al que llevaba a cabo el detenido en los últimos días.
Tras ello, contrataban líneas telefónicas y daban de alta correos electrónicos que utilizaban para cada una de las compras, las cuales ascendieron a más de 30.000 euros, y que una vez realizadas, no volvían a utilizar.
