Los comentarios en las redes sociales de ‘Noticias para Municipios’ detallan el momento de la avería, la desesperación y sollozos de la gente mayor o las exigencias de devolución del dinero
GETAFE – PARLA / 21 MARZO 2019 / La situación que esta tarde ha vivido la C-4 de Cercanías en su tramo Parla-Atocha ha colmado el vaso de la indignación de los usuarios de esta línea. Una avería entre las estaciones de Villaverde Alto y Villaverde Bajo ha dejado durante varias horas a centenares de personas ‘apalancadas’ en esta última estación.
Las situaciones de indignación y desesperación se han sucedido desde las 15:00 horas (momento aproximado de la avería), y muestra de ello es la infinidad de comentarios y quejas de los usuarios en las redes sociales de Noticias para Municipios.
“Tendrían que devolver el dinero diario de los días que van mal”, propone una internauta, Espe Carmen, en los comentarios
Una línea similar sigue otra usuaria, Ana Elena Martínez: “Que empiecen a pagar multas, ya verás cómo hay menos averías”.
Los viajeros han asegurado que el colapso de gente se produjo en la estación de Villaverde Bajo, donde los vídeos a los que tuvo acceso este medio mostraban a gente cruzando las vías. El panorama, según esgrimen en redes, era dantesco: sin gente en la taquilla, los andenes desbordados y con una absoluta falta de información. “Un caos total, una vergüenza”, mantiene Mayte Fuentes.
Olor a quemado
Al parecer, según los viajeros, en el momento de la avería se apagaron las luces de los vagones, se percibió un olor a quemado y se escuchó un “fuerte ruido”. “La gente bajando y volviendo a subir sin decir nada por megafonía”, detalla Karmenchu Arnelas en el relato que hace por boca de un familiar directo.

La situación propició “fuertes demoras”, según Renfe; un calvario, según los viajeros. Para probarlo, Eva Herrero asegura, en un comentario en Facebook, que tardó “¡¡¡tres horitas!!!” en realizar el trayecto Tres Cantos-Getafe.
La desesperación comenzó a hacerse patente a medida que pasaban las horas. Antonio RC se vio obligado a ir a recoger a su madre a la estación de Villaverde Alto: “A sus 61 años -escribe- y después de un día trabajando, estaba llorando desconsolada”.
Y mientras los ciudadanos exponen sus quejas, las incidencias en las líneas de Cercanías de la zona Sur (C-3, C-4 y C-5) se siguen sucediendo a diario. Por ello, no es extraño que usuarios como Belén Manzanedo hayan llegado a una misma conclusión: “Por culpa de su penoso servicio, voy en coche al trabajo”, esgrime.
