Los padres del colegio ‘Ana María Matute’ de Getafe, donde se ha registrado un brote Covid con unos 60 contagiados y 178 alumnos confinados en sus casas, han reiterado que los contagios comenzaron el pasado 20 de octubre, diez días antes del Puente de Todos los Santos, fecha que fijan los responsables sanitarios de la Comunidad de Madrid como inicio del brote.
Los padres han cuestionado, además, la «tardanza» de los responsables de Salud Pública en poner en marcha los mecanismos para frentar los contagios en el centro.
Según coinciden varios padres, la medida de aplicar un cribado masivo de test en el colegio no se llevó a cabo hasta el pasado viernes, cuando la alarma saltó en torno al 20 de octubre.
En este punto, los padres han asistido con «perplejidad» a la versión ofrecida por Salud Pública sobre la posibilidad de que el brote se iniciase a raíz de las relaciones sociales mantenidas por las familias durante el Puente de Todos los Santos. El organismo sanitario señaló ayer que se trataba de un «brote previsible en el actual contexto en el que nos encontramos y en parte por la relajación del uso de la mascarilla».
Sin embargo, según la documentación a la que ha accedido esta publicación, ya el pasado día 20 se informaba a las familias del confinamiento de una clase de quinto curso «por un positivo», así como la de aquellos alumnos que habían coincidido con este menor en las actividades extraescolares.
Unos días después, el 25 de octubre, eran tres los grupos confinados, uno de ellos con «cinco positivos». El centro remitió a las familias el protocolo de la Comunidad y explicaba que la situación podía «complicarse aún más» al haber hermanos de alumnos positivos en otros grupos que «podrían acarrear más confinamientos». Según los padres, en un aula se habían registrado hasta 11 alumnos contagiados.

Tras una reunión de los vocales del centro, el 3 de noviembre se informaba de que se habían confinado 13 aulas por el brote. Además, se había comunicado a Salud Pública «todos los datos», y el colegio se mantenía a la espera de una decisión de las autoridades sanitarias, que podría ir desde el cierre del centro a la suspensión de actividades extraescolares o del comedor.
En ese momento, nada más finalizar el Puente, se contabilizaban ya 55 positivos.
Cribados tardíos
En este escenario, una madre ha declarado que la percepción de los padres es que «el cribado del día 5 se tenía que haber hecho antes», con lo que «se podrían haber evitado muchos contagios». Es la percepción de los padres, para quienes los protocolos en este caso han funcionado de manera «muy lenta».
No obstante, han valorado positivamente la actuación de la Dirección del centro ya que, pese a no tener competencias en materia sanitaria, ha mantenido una «comunicación transparente en todo momento» y no ha procedido a la «relajación de medida preventiva» alguna.
En este punto, un miembro del AMPA ha asegurado a Noticias para Municipios que en el ‘Ana María Matute’ no se ha retirado la mascarilla a los alumnos en los recreos y que se han mantenido los grupos por clase «sin mezclarse». Al tiempo, se ha decidido confinar clases enteras en cuanto se tiene conocimiento de un único positivo en las aulas.
Pese a todo, varios de los tutores consultados han confirmado que hay una tendencia a relajar las «medidas de prevención» entre las familias en una vuelta a la normalidad que no ven clara. «Este brote demuestra que el virus sigue ahí -zanjan- y que no debemos relajarnos».
