El barrio de Los Molinos, uno de los más recientes de la localidad de Getafe, cuenta aún con accesos ‘sellados’ al vecindario y otros en vías de planificación, como la conexión con la M-45.
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández (PSOE), ha remitido una nueva carta al presidente del Consorcio Urbanístico Los Molinos-Buenavista y viceconsejero de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, José María García, pidiendo que desbloquée los accesos a este distrito getafeño.
La calle Torneros cuenta con uno de esos accesos, ejecutado desde la calle Bachiller Alonso López, cuya obra no se ha podido recepcionar después de tres meses.
En su misiva, la regidora vuelve a reclamar que se realicen las tramitaciones de planeamiento, y los acuerdos del Consejo de Administración del Consorcio, para redactar el proyecto y y ejecutar las obras de acceso del barrio de Los Molinos a la carretera regional M-45. Esta conexión permitiría una entrada y salida fluidas al barrio, y eliminaría los atascos y aglomeraciones que se producen en horas punta.

Reivindicación vecinal
Hérnández ha explicado que “en todas y cada una de las reuniones que el Ayuntamiento mantiene con los vecinos del barrio, surge una demanda constante para que se ejecuten las obras de conexión a la M-45″. «Por ello -ha agregado- lo que pedimos conocer el estado del estudio de tráfico que el Consejo de Administración iba a realizar, tal como aprobó le pasado mes de julio, con el voto favorable del Getafe y la abstención de la Comunidad de Madrid, así como de las acciones realizadas por la Comunidad de Madrid hasta el momento”.
Getafe lleva reclamando este acceso desde el año 2015. El pasado mes de abril, el Pleno aprobó solicitar esta obra destacando las necesidades de descongestión en las horas punta, ya que para poder acceder a las carreteras principales como la A-4, A-42 o la M-45, solo puede realizarse mediante el área industrial de Los Ángeles y a través del barrio de Getafe Norte, dos conexiones que se saturan.
Fuentes municipales han recordado que «existe tesorería suficiente como para abordar las obras», por lo que, a su juicio, su ejecución es una cuestión de «falta de voluntad por parte de la Comunidad de Madrid».
