Hace algo menos de un año, se anunció que la carretera A-42 tendría en el margen del barrio de La Alhóndiga una pantalla acústica de seis metros de altura que se rodeará con vegetación para reducir de manera «espectacular» los ruidos que provoca la autovía en las viviendas situadas a una docena de metros.
Con un coste de 1,6 millones de euros, la futura barrera constará de sendas chapas de hierro a modo de sandwich con un aislante de lana de roca en el interior que reducirá la contaminación acústica en un kilómetro de trazado junto a La Alhóndiga, según el proyecto que presentado en su día por la alcaldesa, Sara Hernández, junto al secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Xavier Flores.
Ahora, el Ayuntamiento ha anunciado que esta pantalla acústica se ampliará hasta la calle Leganés, en vez de hasta la calle Santiago Rusiñol, como se planteó anteriormente. De esta manera, la barrera cubrirá desde el aparcamiento de El Greco, donde termina el actual proyecto de la barrera, para seguir por la avenida de los Reyes Católicos y la calle Santiago Rusiñol hasta la calle Leganés.

Fuentes municipales han asegurado que el cambio de proyecto ha provocado demoras. En este sentido, el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana ha tenido que «modificar el proyecto para poder cambiar los perfiles metálicos y el recálculo de las cimentaciones, tras haber iniciado las obras».
Aprovechar el retraso
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Getafe ha aprovechado para solicitar la ampliación del proyecto original, y se espera que, en un corto plazo, se puedan retomar las obras una vez se finalice la modificación del proyecto.
La pantalla es una «reivindicación histórica» de los vecinos que tienen sus viviendas cercanas a la autovía, una obra que supondrá para la calidad de vida de los vecinos de La Alhóndiga.
Tras los trabajos de su instalación se llevarán a cabo la revegetación de la zona verde para que se pueda seguir disfrutando del paseo. La pantalla tendrá 6 metros de altura, salvo un pequeño tramo de 80 metros, que tendrá 4 metros, e irá cimentada. Su propia construcción tiene la función de absorber el ruido, ya que cuenta con un aislante de lana de roca, que absorbe el ruido, en su interior, entre las dos capas exteriores.
El presupuesto de este proyecto cuenta con la financiación de los Fondos Europeos Next Generation, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
