El Gobierno local de Getafe (PSOE, Más Madrid y Podemos) ha dado una vuelta de tuerca más al conflicto abierto que mantiene con el Obispado por la placa del dictador Francisco Franco en el Cerro de los Ángeles.
Esta mañana, el Pleno ha aprobado iniciar los trámites para que esta placa, ubicada junto a uno de los monumentos más visitados de la zona alta del Cerro donde se encuentra el Sagrado Corazón, entre en el catálogo de símbolos y elementos contrarios a la Memoria Democrática.
Esto significa que, una vez entre en el catálogo, la Administración pública competente «incoará de oficio el procedimiento para la retirada de dichos elementos» y, tras llamar, a ambas partes, resolverá y notificará su resolución en el plazo máximo de seis
meses desde la fecha de su incoación, según la Ley.
Precisamente, los miembros de Gobierno creen que la placa incumple la normativa porque, pese a que se encuentra en una zona vallada y de carácter privada, sigue siendo «visible» para los transeúntes.
En este sentido, la Ley es clara y expone que «cuando los elementos contrarios a la memoria democrática estén ubicados en edificios de carácter privado o religioso, pero con proyección a un espacio o uso público, las personas o instituciones titulares o propietarias de los mismos deberán retirarlos o eliminarlos».
Además, la placa cumpliría, según los denunciantes, los requisitos que fija la ley: «Se consideran elementos contrarios a la memoria democrática -esgrimía el anteproyecto de ley- los escudos, insignias, placas y cualesquiera otros elementos u objetos adosados a edificios públicos o situados en la vía pública en los que se realicen menciones conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron al régimen dictatorial».

El concejal de Memoria Democrática, Samuel García, ha defendido la moción presentada al pleno y ha remarcado que «las instituciones públicas siempre debemos posicionarnos en el lado de los derechos humanos».
Recuerda el «daño humano causado por el franquismo»
En el Pleno ha intervenido también un miembro de la Mesa por la Memoria Democrática de Getafe, Ángel Adeba, quien ha sido contundente: «La placa exalta principios ideológicos y religiosos también hoy anti-constitucionales. Y es una exaltación del golpe militar que desembocó en una Guerra Civil con casi 1 millón de muertos. El daño humano causado por el franquismo fue enorme: 39 personas ejecutadas en Getafe y 29 condenados por motivos políticos, sin ninguna garantía procesal. Son los recuerdos que vienen asociados a esta placa», ha concluido.
Hace siete años, el Ayuntamiento comenzó los trámites y exigió al Obispado de Getafe la retirada de la placa. La Diócesis alegó que la placa no era un elemento de «exaltación», sino un elemento histórico, postulado que también ha defendido hoy Vox en el Pleno.
Tras ello, el Obispado anunció el inicio de obras con las que ‘engañó’ al Partido Socialista, quien hoy ha admitido que las obras no cumplen con la Memoria Democrática, básicamente porque la placa es visible por el público tras la valla levantada. Para Podemos, según su portavoz, Alba Leo, fue una medida que intenta ‘bordear’ la legalidad y que ha calificado como «tomadura de pelo».
