El equipo azulón visita Anoeta con la posibilidad de amarrar un sitio en la próxima Europa League

GETAFE/ 27 ABRIL 2019/ La competición liguera vive una semana intensa de 3 jornadas en una semana. La exigencia que el Getafe ha enfrentado en estos últimos partidos se ha visto respondida con solvencia al calor del Coliseum, pero el último escollo antes de volver al calendario habitual requiere hacer los deberes en Donostia.

En apariencia las circunstancias del partido parecen favorecer a los getafenses. Se enfrentan a una Real Sociedad con pocas motivaciones, debido a que se encuentran en zona media de la tabla, tan lejos de la pelea por entrar en Europa como del descenso. Los ‘txuri urdines’ parecían renovados tras el cambio de entrenador en el inicio del 2019, pero el balance de 1 victoria en los últimos 8 partidos les ha dejado en una zona intermedia que sabe a poco para un equipo con objetivos mayores. Los números en Anoeta de la Real tampoco son buenos: solo han ganado 5 de los 17 partidos que han disputado en su estadio.

Para colmo, Imanol Alguacil cuenta con varios jugadores importantes en proceso de recuperación de sus lesiones: Illarramendi lleva más de dos meses fuera del equipo y en la última semana se lesionaron tanto su otro pivote titular, Zubeldia, como Llorente, jugador habitualmente titular en la defensa. Ninguno de los dos han sido citados para el partido de mañana. Zurutuza y Januzaj también cayeron lesionados en el último mes, por lo que en los últimos partidos se han tenido que incorporar jugadores del filial para completar convocatoria y también en esta convocatoria aparecen jugadores del segundo equipo.

Foulquier sigue lesionado

Por parte del Getafe, Bordalás podrá disponer de una defensa muy similar a la habitual salvo por las ausencias de Antunes y Foulquier, que sigue sin superar sus molestias. Superadas las sanciones primero de Olivera y Damián y la de Djené después, podrá contar con la posibilidad de elegir y tener defensas en el banquillo.

Las cuentas para Europa

Una vez conocido el empate entre Athletic y Alavés, séptimo y octavo clasificado, la victoria del Getafe podría poner una distancia con estos dos equipos casi definitiva. Con ocho y once puntos de ventaja con ellos, la séptima posición, que muy probablemente dé billete a Europa League, estaría matemáticamente asegurada. La sexta, quedaría a un solo punto o a un pinchazo de los bilbainos en las tres jornadas restantes.

Con estas cuentas, que no contempla Bordalás para tener un ambiente de normalidad en torno al equipo, se daría un paso de gigante para que si al menos no se obtiene el premio Gordo de la Champions, haya un reconocimiento material a la magnifica temporada del equipo.