criptomonedas
Una internauta utiliza la web Bitstamp para invertir en criptomonedas (Foto: Ep/Archivo) Credit: Europa Press

Fuenlabrada ha visto en los últimos tiempos un incremento de la adición entre los jóvenes a las criptomonedas, a las monedas digitales y a los nuevos activos. El ‘enganche’ llega al punto de que algunos de ellos deciden cambiar su itinerario de estudios y pasar a estudiar carreras vinculadas a la empresa o la economía.

Detrás de todo ello hay una adición, una tendencia a querer conseguir dinero por «la vía rápida». Esto es lo que ha detectado el programa municipal ‘Escuela de Familias Tecnosaludables’, una iniciativa que persigue apoyar a las familias a través de la prevención y la educación.

Cómo se empieza

La inversión en estos activos digitales comienza desde muy temprano, con los videojuegos y las redes sociales. Juegos como el popular ‘Fortnite’ ya presentan su propia moneda, los ‘pavos’, que se pueden comprar y que sirven para adquirir personajes o armas. Aunque no se trata de un sistema cripto sino de un «cambio» ya adentra al joven en el mundo de la moneda digital. «Es una puerta de entrada», asegura Javier Hidalgo, uno de los técnicos del programa.

Un usuario de bitstamp invierte en criptomonedas
Una internauta utiliza la web Bitstamp para invertir en criptomonedas (Foto: Ep) Credit: Europa Press

En muchos casos, la adición a las criptomonedas se produce en jóvenes desencantados con los estudios o trabajos precarios. En otros, la adición se registra en jóvenes de 18 a 20 años estabilizados que buscan «ganar dinero fácilmente». Algunos pasan de elegir estudiar veterinaria a decantarse por estudios vinculados a la economía o la empresa. Eso sí, todos conscientes de la «volatilidad» de la moneda digital.

Ante ello, la ‘Escuela de Familias Tecnosaludables’ ampliará sus talleres próximamente al colectivo universitario. Quiere combatir las adicciones a las tecnologías y realizar un uso adecuado. «La universidad es un nicho importante para detectar estas adiciones», explica Susana Cuerva, otra de las responsables del programa.

Un niño habla por el móvil mientras juega a un videojuego
Un niño usa el teléfono móvil y una tablet (Foto: E.Parra/Ep)

Juegos de azar: apuestas que arruinan vidas

En este sentido, otra de las adicciones detectadas son los juegos de azar, que engancha a jóvenes de la franja de 16 a 18 años y, sobre todo, a personas adultas. En institutos de Fuenlabrada se han detectado casos «puntuales» -sobre todo, de apuestas deportivas-, ya que se trata de un problema que afecta a colectivos de mayor edad al tener cierta capacidad económica.

El programa fuenlabreño da las claves tempranas para evitar llegar al extremo de que estas adiciones terminen arruinando vidas. Y el primer paso se gesta con las familias para que impongan los ‘cortafuegos’ que impidan que un momento de ocio acabe en adicción. Por eso, los videojuegos con menores o las redes sociales son un objetivo importante.

Y es que, según Hidalgo, el problema reside muchas veces en la gestión de las familias, en la «educación», en no imponer límites a unas prácticas que han sustituido los momentos tradicionales de encuentro familiar, de ocio en familia.

Esta tendencia se acentuó con la pandemia y el confinamiento, momento en que se disparó el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al ocio, con los videojuegos o las redes sociales, elementos ambos recurrentes para la «interacción social», para la relación del joven con los demás.

Cartel del Ayuntamiento de Fuenlabrada sobre la Escuela de Familias Tecnosaludables

Sesiones gratuitas

Durante este trimestre, el Servicio de Prevención y Atención al Juego y Adicciones Tecnológicas ofrecerá sesiones sobre estas adicciones ‘digitales’. Se ofrecerán vía zoom los martes mencionados entre las 17.30 y las 19:00 horas, de manera gratuita.

“Queremos ofrecer a las familias las herramientas y recursos necesarios para que se familiaricen con las nuevas tecnologías. Que puedan hacer uso de ellas con la familia de un modo saludable”, explica la concejala responsable de Bienestar Social, Cristina Mora.

El objetivo es favorecer el «autocontrol» para que los niños no pasen de un momento lúdico a sentir de la necesidad de jugar o conectarse. La ‘Escuela de Familias Tecnosaludables’ seguirá su camino y sus talleres llegarán a centros educativos de Primaria y Secundaria, se ampliarán a la Universidad, y llegarán también a colectivos con discapacidad, a centros de educación especial y a centros ocupacionales.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid