Por su “espíritu y entrega” en la lucha contra el coronavirus
FUENLABRADA / 13 ABRIL 2020 / El alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala (PSOE), ha mantenido este lunes una ronda de conversaciones con las portavoces de la oposición para trasladarles la propuesta del Gobierno municipal de conceder la Medalla de Oro de la Ciudad al colectivo de trabajadores del Hospital Universitario de Fuenlabrada.
El regidor ha explicado que “el espíritu y la entrega de toda la plantilla del centro hospitalario es la mejor muestra de que el compromiso con el servicio público va más allá de las responsabilidades laborales”.

En este sentido, Ayala ha destacado que el tesón, la valentía y el coraje mostrado por estos trabajadores les hace estar seguros de que “más pronto que tarde nuestras ciudad saldrá adelante”.
El primer edil fuenlabreño ha agradecido a todos los grupos su predisposición al consenso, con “el objetivo de que esta medalla pueda otorgarse en el próximo pleno con la unanimidad de todos los concejales y concejalas de la Corporación”.

Carta abierta a Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada
Acabo de leer hace unos días una noticia que me alegra enormemente y es ver como el Ayuntamiento de Fuenlabrada, con el consenso de los distintos partidos, propone para el próximo pleno otorgar la medalla de oro de la ciudad a los trabajadores del hospital de Fuenlabrada. Me sumo a dicho reconocimiento, no podría ser de otra manera.
A pesar de ello reconozco que esa alegría inicial al leer el titular ha dado paso en apenas minutos a un sentimiento agridulce.
Soy médico con ejercicio en la sanidad pública, desde hace nueve años en el municipio de Fuenlabrada. Al tiempo soy residente desde hace ya más de 20 años en esta ciudad. Presto mi servicio a los vecinos de Fuenlabrada en uno de los centros de salud de la localidad, soy médica de familia y desarrollo mi actividad en Atención Primaria (AP).
Tal vez puede interpretarse como un sentimiento de envidia u orgullo herido dado el reconocimiento como tantas muchas veces a la asistencia hospitalaria, dejando sin valor la asistencia que los vecinos de Fuenlabrada están recibiendo en esta crisis sanitaria por parte de los profesionales de Atención Primaria, pero nada más lejos de ese sentir.
Puedo decir que para mi desgracia llevo apartada de la actividad laboral ya casi un mes y por lo tanto este reconocimiento no lo pido para mí, mi situación me hace más fácil alzar la voz ante lo que considero una falta de consideración hacia ellos, tanto a su profesionalidad como a su categoría humana, mis compañeros de Atención Primaria.
Me gustaría simplemente que se paren un momento y pasen a revisar esta situación, a conocer los miles de pacientes cuyo diagnóstico y seguimiento ha corrido y corre a cargo de los equipos de Atención Primaria:
Han participado desde el inicio de esta crisis en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes leves y aquellos con cuadros moderados que no han precisado ingreso hospitalario, han valorado a la mayor parte de los pacientes recibidos en urgencias del hospital a la que acuden no por su propia decisión en la mayoría de casos si no tras la valoración por sus profesionales de primaria, evitando colapsar el segundo nivel asistencial si no era necesario, han realizado el seguimiento de los pacientes al alta hospitalaria, han iniciado el acompañamiento y ayuda al duelo de familiares cuyo seguimiento quedará en manos de sus profesionales de AP. Han tenido que responder con eficacia a valorar individualmente a cada paciente y sus circunstancias personales, no solo médicas si no laborales, sociales, emocionales… atendiendo a todas sus necesidades a través de todos aquellos que componemos los equipos de AP. Han aislado a contactos, una labor que ha supuesto una carga enorme de trabajo, dando indicaciones individualizadas en cada caso pero consiguiendo frenar la famosa curva de la que tanto se ha hablado, anticipándose incluso a las medidas que posteriormente el gobierno iba imponiendo para frenar los contagios. No han interrumpido la continuidad de cuidados de aquellos pacientes crónicos, han protegido la vulnerabilidad de aquellos pacientes frágiles modificando nuestra manera de atender y desplazando a los propios domicilios aquellos cuidados necesarios por evitar el riesgo al contagio en los desplazamientos. Han asumido la continuidad de cuidados y las dudas que quedaban al descubierto ante la necesaria suspensión de muchos procedimientos y consultas que los pacientes tenían pendientes en el hospital… Se mantienen abiertos como medida excepcional en esta crisis dos Centros de Salud durante los fines de semana, cubiertos por profesionales de todos los centros de AP de Fuenlabrada.
Han tenido que afrontar la despedida imprevista de nuestros pacientes, aquellos que conocemos por su nombre y apellido, por sus familias, por tantas circunstancias vitales compartidas y prepararnos para ayudarles en situación de últimos días cuando han podido facilitar su final en casa, cerca de los suyos.
Han tenido que aprender a ver enfermar a nuestros propios compañeros, por la escasez de medios de protección, porque los casos empezaron a llegar al centro de salud antes que al hospital y no se nos procuraban.
Seguramente en un tiempo se empezará a mirar hacia atrás para hablar del COVID-19 en otros ámbitos pero no me cabe duda de que en AP seguiremos estando atendiendo las secuelas de este daño mucho más tiempo.
Somos los primeros en llegar y últimos en irse, no hacemos mucho ruido, nuestra actividad siempre queda silenciada por esa actividad de hospital que se lleva el aplauso diario de quienes no tienen presente la puerta de entrada al sistema de salud, simplemente porque no aparece en las noticias ni tiene suficiente reconocimiento institucional. Recordar también que en IFEMA se encuentran prestando su servicio profesionales de Atención Primaria de Fuenlabrada, apartados de su puesto en los centros de salud ante la necesidad.
Desde mi domicilio, donde me encuentro a la espera de mí pronta recuperación por COVID-19 quiero hacer llegar mi alegato de reconocimiento a toda la Atención Primaria, en especial a la AP de Fuenlabrada sin nombrar a mi centro de salud porque considero excepcional la labor de todos ellos.
Yo pongo una medalla a cada uno de los profesionales de Primaria, por su compromiso con los vecinos de Fuenlabrada, por su valentía y su dedicación incondicional, acostumbrados al poco reconocimiento en tantas ocasiones por instituciones pero alimentados enormemente por el de aquellos a los que servimos.
AP: Mi respeto y reconocimiento ayer, hoy y siempre.
Así mismo al resto de sanitarios que prestan su servicio en Fuenlabrada a través de otrosdispositivos asistenciales.
Fdo: una Médica de Familia vocacional y convencida de que sólo la continuidad asistencial entre ambos niveles es la responsable del buen cuidado que nuestros pacientes reciben, ahora igual que siempre.
Enhorabuena a mis compañeros de hospital, merecido reconocimiento. Comparto como vecina y como compañera sanitaria mi admiración por todos ellos.