La Policía Nacional ha informado de la detención de un hombre acusado de cometer varias estafas mediante el método denominado ‘urgencia hospitalaria’, una modalidad con la que supuestamente engañaba a ancianos de entre 85 y 100 años haciéndoles creer que necesitaba dinero o joyas para afrontar una intervención médica urgente de un familiar cercano.
Los hechos investigados se habrían producido en Torrejón de Ardoz, en los distritos madrileños de Carabanchel, Fuencarral-El Pardo y Usera-Villaverde, así como en las provincias de Alicante y Murcia. La investigación continúa abierta ante la posibilidad de que puedan esclarecerse más hechos relacionados con los trece delitos que actualmente se atribuyen al detenido.
Los investigadores explican que el sospechoso convencía a las víctimas para que no contactaran con otros familiares y les indicaba que debían introducir dinero en efectivo y joyas en una bolsa y lanzarla por la ventana. Posteriormente, un supuesto miembro del equipo médico recogía el paquete para trasladarlo al hospital.
Según ha detallado la Policía Nacional en un comunicado, el supuesto autor de las estafas contactaba telefónicamente con los ancianos utilizando números ocultos. Durante las llamadas, empleaba grabaciones de audio en las que se escuchaba a presuntos familiares llorando y solicitando ayuda para evitar la amputación de alguna extremidad.

La Policía llevó a cabo el pasado 29 de abril la entrada y registro en el domicilio del investigado. Durante la operación se intervinieron joyas, teléfonos móviles, documentación relacionada con los hechos investigados, prendas de ropa supuestamente utilizadas durante las estafas y un vehículo de alta gama.
Audios con personas llorando y pidiendo auxilio
La investigación comenzó a principios de este año después de que una mujer denunciara haber recibido la llamada de un falso médico que le comunicó que su hijo había sufrido un grave accidente y necesitaba ayuda urgente para salvarle la vida.
Durante la conversación, el supuesto médico alternaba sus explicaciones con audios en los que se escuchaba a un hombre llorando y pidiendo auxilio a su madre, llegando incluso a amenazar con suicidarse si no se atendían las peticiones económicas. Posteriormente, informaban a la víctima de que su hijo estaba siendo intervenido quirúrgicamente y que necesitaban unos clavos de oro de gran valor.
Según la Policía, algunas de las llamadas podían prolongarse durante cuatro o cinco horas, lo que provocaba que las víctimas permanecieran aisladas de cualquier otro contacto telefónico o social. Finalmente, eran convencidas para entregar dinero y joyas a través de la ventana o directamente en el domicilio cuando los supuestos implicados acudían cubiertos para evitar ser reconocidos.

La actuación policial permitió localizar al ahora detenido por estafa después de que mantuviera contacto con una mujer de avanzada edad. Según la investigación, el sospechoso huyó posteriormente en un patinete eléctrico realizando una conducción temeraria.
Tras identificar a la víctima, los agentes activaron un dispositivo de búsqueda y lograron localizarla en un vehículo en dirección a un hospital de Toledo, lugar donde, según le habían indicado los integrantes del entramado, se encontraba su hija gravemente herida.
