violencia de género
Un coche de la Policía Nacional

Agentes de la Policía Nacional han pillado in fraganti en Móstoles a dos estafadores intentando operar en un cajero con una tarjeta que habían sustraído previamente a una mujer. A los dos delincuentes se les atribuyen robos similares efectuados a personas mayores en Parla y en varias zonas de Madrid.

La investigación se inició el pasado mes de diciembre, tras detectarse varios delitos de estafa con un mismo procedimiento. En todos los casos se habían realizado retiradas de efectivo en cajeros automáticos mediante el uso de tarjetas previamente robadas y con sus correspondientes códigos de seguridad.

Una persona mayor sacando dinero de un cajero (Foto: EP)
Una persona mayor sacando dinero de un cajero (Foto: EP)

Los detenidos seleccionaban a sus víctimas en las inmediaciones de entidades financieras y aguardaban a que realizasen operaciones en cajeros automáticos. A continuación, se situaban estratégicamente para observar los números de seguridad cuando estos eran introducidos. Una vez obtenido el código pin, seguían a las víctimas y les sustraían las tarjetas sin que se percatasen de ello, recurriendo a la intimidación si la situación lo requería.

Cinco robos en Parla y tres en Madrid

Avanzadas las pesquisas, los agentes lograron vincular a estos dos delincuentes con hasta ocho hechos similares: cinco en la localidad de Parla, dos en el distrito de Usera-Villaverde y uno en el de Moratalaz.

En todos ellos se constató la participación de un hombre y una mujer. Ella se encargaba de seleccionar a la víctima, obtener el número pin y seguirla de manera discreta hasta sustraerle la tarjeta bancaria. Para evitar ser reconocida, vestía con ropa poco llamativa y utilizaba complementos como gorros, gafas o mascarillas, además de modificar su apariencia durante los seguimientos.

Policía Nacional
Un GEO, efectivo de la Policía Nacional, con un táser (Foto: Archivo)

Cuando las víctimas accedían a los portales de sus viviendas, la mujer empleaba maniobras de distracción, como preguntar por algún vecino, con el fin de aproximarse y sustraer las tarjetas, generalmente al descuido, aunque también hacía uso de la intimidación si era descubierta.

Una vez obtenida la tarjeta bancaria o la cartilla, el varón trasladaba a la mujer a un cajero automático alejado para retirar el dinero con rapidez antes de que la víctima advirtiera la sustracción. Ya en el cajero, el hombre controlaba los alrededores para detectar la posible presencia policial. Ambos mantenían contacto constante por teléfono o mensajería para facilitar desplazamientos rápidos, especialmente si la víctima utilizaba transporte público.

Detenidos in fraganti en Móstoles

El pasado 19 de enero se estableció un dispositivo especial que permitió la detención de ambos en la localidad de Móstoles. Fueron arrestados en el momento en que la mujer intentaba realizar varios reintegros por un importe cercano a 6.000 euros, tras haber sustraído las tarjetas a una mujer ese mismo día.

La víctima detectó la sustracción y procedió al bloqueo inmediato de las tarjetas, lo que impidió que los detenidos obtuvieran beneficio económico. El hombre fue localizado y arrestado en las inmediaciones del cajero, donde esperaba a su cómplice.

A ambos se les imputan nueve delitos de estafa, que habrían provocado un perjuicio económico cercano a los 10.000 euros. Tras su detención, fueron puestos a disposición judicial.

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...