El anterior Gobierno permitió que el servicio de cafetería y comedor del centro de mayores funcionara “año y medio sin concesión”
ALCORCÓN/ 26 FEBRERO 2020/ El Ayuntamiento de Alcorcón estudia acciones legales contra el anterior Gobierno municipal, del PP, por permitir que el servicio de cafetería y comedor del centro de mayores Salvador Allende funcionara “año y medio sin concesión”, además de contar con informes negativos de los técnicos de Sanidad.
Así lo ha manifestado la alcaldesa, Natalia de Andrés (PSOE), quien ha avanzado que la Junta de Gobierno local ha aprobado este martes las bases para una nueva adjudicación de este servicio, que fue clausurado en julio pasado, ya que “se prestaba al margen de la legalidad y sin abonar el canon correspondiente”.
La regidora socialista ha explicado que, una vez que se ha concluido el expediente aclaratorio iniciado hace unos meses para ver qué ocurrió y por qué se permitió haber tenido un servicio activo en estas condiciones, se ha procedido a la apertura de un nuevo proceso de adjudicación para el servicio.
Además, la regidora ha adelantado que en el Pleno municipal, que se celebrará esta tarde, se va a solicitar la reprobación de la edil del PP Susana Mozo, que dirigía la Concejalía de Mayores en la pasada legislatura y a quien ha acusado de “dejación de funciones” por permitir estas irregularidades.
“Políticamente propondremos al Pleno la reprobación de Susana Mozo. Nos reservamos el derecho del inicio de acciones civiles o penales que pudieran ejercerse de existir responsabilidad patrimonial”, ha insistido la alcaldesa, que lamenta “el daño y perjuicio” ocasionados al Ayuntamiento en este asunto.

Clausurado en verano
La regidora socialista ha recordado que, al poco de llegar al Gobierno municipal, se vieron obligados a clausurar la cafetería y el comedor de dicho centro ya que “no tenía contrato en vigor, además de que “ofrecía sin autorización expresa un servicio sobredimensionado, ya que daban en torno a 800 comidas semanales”.
Según los informes de los técnicos municipales, la empresa adjudicataria había renunciado en marzo 2018 a la concesión de la cafetería, por lo que, desde entonces, los mismos que renunciaron a la concesión “habían estado explotando una instalación pública de manera irregular”.
Además, la alcaldesa ha subrayado que, a esta situación irregular, se sumaba la existencia de dos informes de los técnicos sanitarios -fechados a 3 y 12 de julio- que recogían “claras deficiencias” en cuanto a higiene y salubridad de la cocina y del comedor de la cafetería del centro de mayores.
Ante esta situación, desde el Consistorio se vieron obligados a revertir el servicio de cafetería y comedor en agosto y, después de un estudio realizado por los técnicos municipales, se advirtió además de que “el deterioro de las instalaciones era tal que se tiene que hacer una gran rehabilitación”.
“Esto ha costado 45.606 euros. Además, se habían hecho obras no autorizadas que ha costado más de 8.000 euros”, ha recalcado De Andrés, quien ha resaltado que, una vez que concluyeron las obras, el 19 de diciembre pasado, se ha elaborado un nuevo pliego de condiciones para realizar una nueva adjudicación.
