Se trata de una actividad desconocida aunque imprescindible para investigar enfermedades neurodegenerativas o tumores cerebrales
ALCORCÓN/ 18 AGOSTO 2020/ El Banco de Cerebros del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (HUFA) custodia e investiga unos de 2.500 cerebros donados para la investigación científica, una actividad desconocida aunque imprescindible para investigar enfermedades neurodegenerativas o tumores cerebrale.
El Hospital de Alcorcón comenzó a custodiar tejido cerebral en 1998, aunque tiene la categoría de biobanco desde el año 2007. En esa primera fase, entre 1998 y 2007, el hospital almacenó e investigó 2.025 cerebros. En la última década, entre 2007 y 2017, sumó otros 543.
El preceso comienza en la sala de autopsias, donde se le extrae el cerebro al cadáver donado por los familiares. Después, llegan al Banco, donde es imprescindible realizar un almacenamiento correcto, por lo que los cerebros se dividen en los dos hemisferios.

Almacenamiento
El hemisferio derecho del cerebro se conserva en frío, a unos 80 grados bajo cero, una temperatura a la que se conservan las proteínas, los tejidos, la información biológica, para estudios proteinómicos o genómicos.
Para ello, el hospital cuenta con arcones congeladores de última generación que miden la temperatura cada cinco minutos y con un doble sistema de seguridad por si falla la luz del centro.
El otro hemisferio, el izquierdo, se conserva en formol, ideal para realizar estudios neuropatológicos y genéticos. Además, el banco también conserva otras partes del cerebro, como el tronco y el cerebelo. También tiene algunas muestras de cerebros de fetos.
La sala donde se almacenan los hemisferios izquierdos es ignífuga, para evitar incendios, buscando un importante nivel de seguridad. El banco cuenta también con un laboratorio y una sala de tallaje que usa el equipo de extracción.

Enfermedad de las vacas locas
En otros almacenes de nivel 3 de seguridad, a los que hay que acceder con protección, se almacenan los cerebros afectados de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, el daño cerebral asociado a los priones, proteínas que, en una de sus variantes, causan la llamada enfermedad de las vacas locas.
De hecho, el hospital de Alcorcón es un centro de referencia en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) y guarda los cerebros de las cinco personas que han padecido la encefalopatía espongiforme bovina, una variante de la llamada enfermedad de las vacas locasm, en España por comer carne contaminada.
Los cerebros con ECJ son una minoría en el Banco. La mayoría de los que se almacenan, o no presentan patología o muestran otras enfermedades más comunes como el Alzheimer o el Parkinson, además de tumores cerebrales, algo que se observa en la forma de los cerebros.
Toda esta colección está permitiendo importantes avances en la investigación de enfermedades como el párkinson, demencias vasculares, enfermedades degenerativas, tumores, esclerosis múltiple e incluso dolencias psiquiátricas.
Por ello, desde el Banco hacen un llamamiento a que se hagan más donaciones a la ciencia, ya que aunque España es líder en donación de órganos para otras personas -es decir, cuando una persona fallece y dona su corazón, por ejemplo, para que otro lo use-, no es tan numerosa la donación a la ciencia,.

