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Tomás Mijimolle y Carmen Cruzado fallecen por coronavirus con apenas 3 días de diferencia

LEGANÉS/ 6 DE MAYO DE 2020/ El barrio de San Nicasio, en Leganés, está “muy triste” y “conmocionado” tras la pérdida de Tomás Mijimolle (79 años) y Mari Carmen Cuadrado (82 años), un matrimonio que regentaba dos farmacias en la zona y que fallecieron por coronavirus con apenas tres días de diferencia: don Tomás murió el 28 de marzo y su mujer lo hizo el 31 tras haber pasado toda pendientes de sus clientes hasta el último momento.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tuvo un recuerdo para ellos durante los actos oficiales del pasado 2 de Mayo, remarcando que eran “novios desde la facultad” y que “no quisieron abandonar la farmacia que habían fundado para atender a sus vecinos y clientes”.

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A ese recuerdo institucional se une la memoria de muchos de sus vecinos, que encontraron en este matrimonio a “los farmacéuticos del barrio de toda la vida”, que despachaban a sus vecinos en una farmacia que “tenía ese regusto a las farmacias de pueblo, en las que la gente entraba, empezaba a contar sus historias y la farmacéutica les escuchaba y les recomendaba”, comenta Sergio Santiago, un joven de 29 años que asegura que esas farmacias “son una institución en el barrio”.

Sergio se enteró de su muerte durante uno de los aplausos de las ocho de la tarde, al salir al balcón: “Lo empezaron a decir las vecinas, la gente estaba muy conmocionaba, se comentaba de balcón a balcón”, relata Sergio, que se sintió “totalmente noqueado” al conocer de la muerte de don Tomás y doña Mari Carmen (todos les llamaban así, a pesar de su trato cercano). “Fue una cosa tristísima” que convocó a todas las farmacias de Leganés a guardar incluso un minuto de silencio, explica Sergio.

Este vecino de San Nicasio señala que este matrimonio era “parte del barrio” y que eran capaces de mantener “la idea de pueblo” dentro de Leganés, una ciudad cercana a los 200.000 habitantes que ha sido fuertemente azotada por la pandemia de Covid-19.

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Blasa y su marido sí que lograron vencer al virus, dentro de una experiencia que, “gracias a Dios, no ha sido de las más duras”, y tienen también palabras de cariño para don Tomás y doña Mari Carmen, a los que conocen “de toda la vida”, desde que llegaran a San Nicasio hace ya 51 años: “Eran muy agradables, muy simpáticos con todo el mundo y muy trabajadores”, reconoce la mujer. “Es que si ella era simpática, él lo era mucho más, era un hombre extraordinario”, recalca.

Su convalecencia por Covid-19 le ha impedido hablar en persona con otras vecinas, pero ha constatado a través del teléfono que “la gente está muy triste, porque eran muy queridos”.

Mayte llegó a este barrio de Leganés en 1989 y coincide con su vecina en señalar el “trato cercano” de este matrimonio que “se sabía la vida de las personas que por allí pasaban”, incidiendo en la relación de confianza que adquirió enseguida con doña Mari Carmen, que ofrecía en su farmacia servicios de ortopedia y de laboratorio de análisis clínicos.

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El alcalde de Leganés, Santiago Llorente.

“Un cubo de agua fría”

“Tuve la ocasión de conocerla más profundamente en el embarazo de mi hija, porque me hacía allí los análisis y las citologías”, explica Mayte, señalando que había una persona encargada de la extracción, “aunque luego quien tenía el trato y te miraba los análisis era ella”.

“Estaba presente en todo. Era una mujer muy culta y nos daba siempre ánimos, por su experiencia como madre también”, dice, asegurando que la muerte de ambos, en un margen de tiempo tan estrecho, “ha caído como un cubo de agua fría” entre los vecinos del barrio: “la gente no daba crédito”.

Su último encuentro con don Tomás fue al comienzo de la alerta sanitaria, cuando acudió a la farmacia para comprar mascarillas y se habían agotado: “Una de las chicas que trabaja allí me apuntó el pedido. Ése es el último día que le vi, estaba allí, con las clientas”. “Podría contar mil anécdotas con ellos”, dice Mayte durante la charla.

“Les vamos a echar de menos”

El alcalde de Leganés, Santiago Llorente, señala que detrás de las cientos de muertes que el coronavirus ha provocado en el municipio hay historias como las de estos dos farmacéuticos de San Nicasio, a los que “sin ningún lugar a dudas, vamos a echar de menos”.

Llorente conocía a Tomás Mijimolle desde niño, porque “tenía la farmacia al lado de la casa de mis padres”.

“Ha sido un mazazo para todo el barrio”, comenta el regidor, apuntando a que el de San Nicasio es un barrio conformado por la gente que llegó hace décadas a Leganés para “trabajar y desarrollar un proyecto de vida”. “La farmacia del barrio era para ellos un referente de servicio público, de sanidad pública y de atención a muchísimos vecinos que lo que querían era salir adelante con sus familias y prosperar”, concluye Llorente.

A lo largo de esta pandemia, 12 farmacéuticos de toda la Comunidad de Madrid han perdido la vida como consecuencia del coronavirus.

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2 Comentarios

  1. Yo estoy muy triste,vivo enfrente de la farmacia,y éramos como familia,muy buenas personas ,ellos y sus hijas.

  2. Te portaste conmigo como un padre, cuando ibas al bar con esa sonrisa con tu hija y que decías,tienes que dejar de fumar, y cuando me encontraba mal x un resfriado y que decías, ahora mismo te vas a que mari José te dé algo para que no estés así, la verdad es que cuando me entere,no me lo creía, son tantos los recuerdos que tendo de Don Tomás ,que podría estar horas y horas escribiendo, solo decirte, que feliz viaje Tomás, que eres un señor de los pies a la cabeza, que te preocupabas xk todo el mundo estuviese bien,que una vez necesitaba un medicamento y ninguna farmacia me lo traía y fue usted quien me lo trajo, que le estaré eternamente agradecido,D.E.P Don Tomás y Mari Carmen.

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