La alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa (PSOE), nos adelantaba en la primera parte de esta entrevista para Noticias para Municipios el trabajo realizado durante estos dos años de mandato para “avanzar en un Alcorcón más habitable, justo y moderno”, a través de las numerosas inversiones ya en marcha en la ciudad.
Tras hacer balance de este primer tramo de legislatura al frente de una de las localidades más importantes de la Comunidad de Madrid, la regidora socialista insiste en uno de los mayores retos que concentra buena parte de la acción municipal: el acceso a la vivienda, especialmente para los colectivos más vulnerables.
En los últimos años, Alcorcón se ha convertido en el cuarto municipio con los precios de alquiler más altos de toda la región, solo por detrás de Madrid capital, Pozuelo de Alarcón y Las Rozas —municipios con una renta media sensiblemente superior a la de la ciudad del sur.
Esto ha situado a Alcorcón como uno de los mercados más tensionados en materia de vivienda de toda la Comunidad de Madrid, con una presión creciente sobre las familias a la hora de alquilar una vivienda.
Para frenar esta escalada de precios y garantizar el acceso a una vivienda digna para todos los vecinos, la alcaldesa Candelaria Testa lo tiene claro desde hace tiempo. En esta segunda parte de la entrevista, nos expone las principales líneas de actuación de su gobierno en esta materia clave.

P. Candelaria Testa, ha sido usted una de las alcaldesas que ha exigido a la Comunidad de Madrid que declare como zonas tensionadas a muchos municipios, especialmente del sur de la región. Si tuviera delante a Isabel Díaz Ayuso, ¿qué le diría?
R. Que la vivienda no es un negocio, ni puede serlo. Mientras la presidenta de la Comunidad vive en un ático que, como se sabrá el día de mañana en los tribunales, está rodeado de presuntas irregularidades, nuestros vecinos y vecinas no pueden acceder a una vivienda digna. Y eso es un problema de primer orden, que debe ser atendido por todas las administraciones públicas.
Insisto en la metáfora de las dos manos. El Gobierno de España proporciona el marco legal y los recursos, a través de la ley estatal de vivienda y los planes nacionales. Pero la competencia plena y exclusiva en materia de vivienda la tiene la Comunidad de Madrid. Y los ayuntamientos aportamos el suelo. Esas dos manos tienen que unirse.
«La vivienda no puede seguir siendo un negocio con el que se especula en Madrid tras 30 años de gobiernos del PP»
Lo que hay que hacer es evitar que la vivienda siga siendo un instrumento para la especulación, como ha ocurrido tras 30 años de gobiernos del PP, desde Esperanza Aguirre en adelante. La vivienda debe convertirse en lo que verdaderamente es: el quinto pilar del Estado del bienestar, un derecho recogido en la Constitución y plenamente accesible.
Esto no solo afecta a los jóvenes que no pueden emanciparse, sino también a personas con empleo que, aun trabajando, no pueden acceder a una vivienda en condiciones en la Comunidad de Madrid. Eso debería ser inadmisible.
“El Gobierno tiene la ley y los fondos; las comunidades la competencia, y nosotros el suelo. Las dos manos tienen que unirse.”

P. En esa línea, han anunciado recientemente la construcción de 800 viviendas de alquiler rotacional para jóvenes y colectivos vulnerables. ¿Cuándo se podrán solicitar? ¿Y qué precio aproximado tendrán?
R. Lo anunciamos hace muy poco. Hemos tenido una fase de exposición pública para mejorar el proyecto, tanto a nivel social como con el tejido empresarial de la ciudad, y estamos muy contentas. Es un proyecto que vamos a poder poner en marcha dentro de este mismo mandato. Queremos que los sorteos se celebren ya durante estos próximos años, y estamos aprovechando todos los recursos posibles.
Estamos revisando el PGOU para disponer de más suelo para vivienda pública. Además, hemos desbloqueado la operación de Retamar de la Huerta, donde construiremos 1.200 viviendas gracias a la colaboración con el Gobierno de España a través del SEPES.
«Vamos a construir 803 apartamentos para quienes más lo necesitan: jóvenes, mayores, personas con discapacidad o mujeres que han salido de la violencia»
En cuanto a los apartamentos rotacionales, se construirán en parcelas ya disponibles en zonas consolidadas de Alcorcón, como Santo Domingo, Las Retamas y Prado Santo Domingo, cerca de la Ciudad Deportiva. Allí tenemos siete parcelas destinadas a 803 apartamentos, que serán estudios de 1 o 2 habitaciones.
Estarán dirigidos a familias con especiales dificultades para acceder a una vivienda. Hablamos de jóvenes, mayores de 65 años (que no tendrán límite de permanencia), así como mujeres y hombres separados, víctimas de violencia machista que han salido de recursos de acogida, y personas con diferentes capacidades.
Es un proyecto con un gran componente social, impulsado desde el área de Servicios Sociales y también desde Agenda Urbana, y que nos tiene profundamente ilusionadas. El pliego de licitación saldrá muy pronto, para que podamos comenzar la construcción cuanto antes.
«El objetivo es que los sorteos de estas viviendas puedan realizarse durante este mismo mandato»

P. Nos decía que están revisando el Plan General de Ordenación Urbana. ¿Alcorcón va a ser una ciudad más verde, más densa, más expandida…? ¿Cómo imagina usted el futuro de Alcorcón?
R. Tiene que ser, sí o sí, una ciudad más sostenible. Pero sostenible en un sentido amplio: Sostenible socialmente, con más vivienda pública para garantizar el acceso a un hogar digno. Sostenible económicamente, apostando por la innovación y el empleo de calidad, para que el talento de la zona sur —el que sale de nuestras universidades— se quede aquí, sin tener que trasladarse a otros municipios de la Comunidad de Madrid o incluso al extranjero.
«Alcorcón tiene que ser una ciudad más sostenible: en lo social, en lo económico y en lo medioambiental»
El Distrito Norte, por ejemplo, no es solo un desarrollo urbanístico más: representa una ciudad que se mueve, con peso estratégico dentro del área metropolitana. Alcorcón tiene un papel importante en la Comunidad de Madrid, y esa gran bolsa de suelo, más amplia que Campamento o los desarrollos del norte, debe ser planificada desde el consenso y con visión metropolitana.
Recientemente hemos fijado objetivos claros en la revisión del PGOU y en la Agenda Urbana, y ambas herramientas deben confluir. Pero esto también requiere la colaboración de la Comunidad de Madrid. La estrategia regional debe dejar de mirar solo al norte y apostar de verdad por un sur con potencia, con capacidad de innovación, y con una visión moderna de ciudad pensada desde el sur y para el sur.
«El sur tiene talento, innovación y capacidad. Ya es hora de que la estrategia regioanl apueste por el sur y para el sur»

P. Sin embargo, la comunicación con la Comunidad de Madrid no parece ser muy fluida…
R. Bueno, ahora mismo vengo de una reunión con el consejero de Interior, Medio Ambiente y Agricultura. Así que, en determinados niveles, la relación institucional existe. Pero es cierto que, a nivel más alto, la comunicación es prácticamente nula.
“Con la presidenta de la Comunidad la comunicación es nula. Le escribo sobre sanidad, educación o residencias… y rara vez responde.”
Con la presidenta, por ejemplo, no hay contacto. Le envío cartas sobre temas importantes: educación, sanidad, dependencia, residencias de mayores, el centro de salud del Ensanche Sur… Y rara vez responde. No son cuestiones menores.
Aquí, en Alcorcón, tenemos un problema muy serio con la atención a nuestros mayores. No solo por lo que sucedió durante la pandemia con los llamados “protocolos de la vergüenza” —que no deben repetirse nunca más—, sino también por la situación actual, con una atención social claramente insuficiente por parte de la Comunidad de Madrid. Y en esos temas, no hay acuerdo ni consenso.
Sin embargo, en el día a día, sí trabajamos coordinadamente con varias consejerías, y eso nos permite avanzar en nuestros objetivos. Siempre utilizo la metáfora de las manos: el Gobierno de España, la Comunidad de Madrid y los ayuntamientos tenemos que darnos la mano, colaborar, confluir, y hacer un mejor trabajo conjunto para dar respuesta a las necesidades reales de la ciudadanía. Y son muchas.
“Gobierno, Comunidad y ayuntamientos tenemos que darnos la mano para responder a las necesidades reales de la ciudadanía.”

P. Muchos vecinos del sur de Madrid sienten que la región está partida en dos: un norte con mejores servicios y un sur que va quedando atrás. ¿Cree que, a pesar de movilizaciones como la del domingo por la Sanidad Pública, la población está un poco adormecida ante esta desigualdad?
R. Creo que, después de tanto tiempo, muchas madrileñas y madrileños se han acostumbrado a esa realidad desigual que les impide disfrutar de una salud mental, física y un bienestar plenos, como sí ocurre en otras ciudades de España.
Aquí lo que se impone es el estrés: no llegar a todo, tener cada vez más responsabilidades y menos tiempo para el autocuidado. Y eso también hay que abordarlo desde las administraciones: facilitando la vida a la gente con medidas reales de conciliación, tanto familiar como personal, y promoviendo entornos laborales más flexibles.
“Aquí lo que se impone es el estrés, y tenemos que ayudar a la gente a vivir mejor desde las administraciones.”
Esa barrera entre el norte y el sur se puede romper poniendo en valor el talento que ya existe en el sur, y convirtiéndolo en un motor económico propio. ¿Por qué alguien de Alcorcón tiene que levantarse a las 7 de la mañana para trabajar en el norte? ¿Por qué no puede trabajar en su propio municipio o en uno cercano como Getafe o Fuenlabrada?
Lo que necesitamos son inversiones y foco, que permitan que esa movilidad se dé también entre municipios del sur, sin que todo pase por Madrid capital. Siempre hablo de la Puerta del Sur —porque es eso lo que debe ser: una puerta abierta a un sur vibrante, con más de un millón de personas, universidades públicas y privadas, mucho talento joven y una población que quiere quedarse a vivir y trabajar en sus barrios.
“El sur tiene talento y población: necesitamos una estrategia regional que convierta el sur en un motor económico.”
La solución no puede venir solo desde lo local: necesitamos una estrategia regional seria, que reconozca este potencial y lo potencie, para evitar esas movilidades forzadas que restan calidad de vida y tiempo a nuestros vecinos y vecinas.
«Esa barrera norte-sur se soluciona de una forma muy fácil, que es aprovechar el talento que tenemos en el sur para que el sur sea otro motor económico dentro de la Comunidad de Madrid»
