Parte de la agrupación 'VokalArs', que actuará en Getafe el próximo 28 de marzo.
Parte de la agrupación 'VokalArs', que actuará en Getafe el próximo 29 de marzo.

Hace poco más de 20 años, en 2004, mientras impartía un curso de Dirección de Coro en la Universidad Carlos III, la directora musical, Nuria Fernández creó ‘VokalArs’ con algunas de sus alumnas. Se alejó de la imagen manida de los coros formados por mujeres y echó la vista hasta finales del siglo XIX, cuando empezaron a proliferar este tipo de formaciones vocales compuestas por señoritas de la alta burguesía.

Desde el primer momento, Nuria apostó por un repertorio exigente y estableció la implicación y la profesionalidad como normas. Ahora, ‘VokalArs’, con 20 voces femeninas, se distingue, además, de por su profesionalidad, por su calidad musical y por su humanidad. Tres pilares que este ‘ensemble’ ha logrado de forma consensuada, a pesar de que sus integrantes no se dedican en exclusiva a cantar.

'VokalArs'
Uno de los ensayos de ‘VokalArs’.

Como asociación sin ánimo de lucro, no perciben ninguna remuneración individual, pero sí cobran sus conciertos. De esta forma, se pueden permitir invertir en las siguientes producciones y rodearse de profesionales de la talla de la pianista María Ángeles Ayala, quien les acompaña en el nuevo repertorio.

También tienen firmado un convenio con el Ayuntamiento de Getafe para la realización de tres conciertos anuales en la ciudad y cuentan con varios proyectos a la vista. Entre ellos, “una grabación con la Universidad de Castilla La Mancha de obras del padre Soler y un concierto en Salamanca”, detalla la presidenta de la asociación y una de las ‘mezzosoprano’, Araceli Salazar.

Profesionales, amigas y cómplices en ‘VokalArs’

La veintena de mujeres de ‘VokalArs’ tienen todas vidas profesionales diferentes fuera de la agrupación coral. Pululan por diferentes ámbitos que van desde las ingenierías y las ciencias, pasando por la educación con la base común de tener una sólida formación musical.

Araiz Zubimendi es la soprano primera de la agrupación coral. Ingeniera de soporte en una multinacional alemana desde hace más de 25 años, es una de las fundadoras del coro, de las primeras en formar parte de él como cantante. Corría 2004, cuando, siendo una jovencita, y estando en la Universidad Carlos III, Nuria le invitó a formar parte de lo que es hoy un coro profesional de mujeres.

VokalArs
De derecha a izquierda, Araceli Salazar (presidenta), Nuria Fernández (directora), Araiz Zubimendi y Maia Elizalde, componentes de ‘VokalArs’.

“20 años dan para mucho”, recuerda, “y el grupo ha ido pasando por diferentes etapas, pero igual de enriquecedoras en las que también hemos aprendido mucho de Nuria y del resto de compañeras”, recuerda.

Compañeras que han compartido momentos importantes en sus vidas. Por ejemplo, la maternidad, una etapa que si de por sí es difícil para conciliar obligaciones, más aún para hacerle hueco a cantar, cuando cantar requiere de mucha dedicación y de muchas horas de ensayo. Curiosamente, hasta en esto, su directora musical ha sido visionaria.

“Nuria le dio mucha importancia a la conciliación en su día y puso en marcha servicios de guardería”, explica orgullosa, Maya. “Mi marido trabajaba los sábados, que era cuando ensayábamos, así que gracias a esa iniciativa yo pude seguir y no abandonar una faceta de mi vida tan importante, para la que había estudiado tanto y a que le he puesto tanto esfuerzo”, reconoce.

Cantar, una necesidad vital

No obstante, esas jornadas de ensayo que, generalmente, les ocupa una vez a la semana no son suficientes para alcanzar el nivel de profesionalidad y exigencia vocal a los se enfrentan estas mujeres. Por eso, las horas de estudio de las partituras también se prolongan en casa.

Maia Elizalde, la otra vasca del grupo, lo corrobora. “En casa necesitamos nuestros momentos y estar solas para estudiar”. Esta bioquímica de profesión, llegó a ‘VokalArs’ hace apenas poco más de un año procedente de otros coros. Reconoce que lo que se encontró en este fue “un nivel de compromiso y una calidad increíble”.

Vokalarts
Imagen de uno de los ensayos de ‘VokalArs’.

“A mí VokalArs me ha impresionado muchísimo en todos niveles, por la gente, el nivel de las obras, lo que me está enseñando. Para mí es maravilloso, la verdad”. Araiz es también soprano primera junto a Maia, aunque en el nuevo repertorio que están ensayando, es ‘mezzosoprano’

Hasta aquí, la parte más profesional del grupo. De la que personal, ambas mujeres destacan lo mismo sin preguntarlas: la capacidad entre mujeres de empatizar con los problemas y las situaciones de las demás. “Es que, al final, todas somos amigas con las que podemos contar”, sentencia una y afirma con la cabeza la otra.

Ninguna, dicen, podría vivir sin cantar y, mucho menos, hacerlo con el nivel de profesionalidad que lo hacen. Un “privilegio” lo llaman, aunque ese privilegio, en realidad, es para quien tiene la oportunidad de escucharlas.

Recuperando el Romanticismo español

El próximo sábado día 8 de marzo, el Real Monasterio de las Comendadoras en Madrid, acogerá a las 20:00 horas, hasta completar aforo, un concierto benéfico con obras que no se han interpretado antes. Es decir, son inéditas. Su autor, el músico madrileño Santiago Masarnau (1805-1882), las dejó sobre el pentagrama a finales del siglo XIX sin que nadie les diera vida.

VokalArs
Imagen de una de las actuaciones de ‘VokalArs’.

Hasta ahora. Casi 150 años después, y coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer, las veinte voces de la agrupación de mujeres ‘VokalArs’ interpretarán una selección de sus piezas. Además, incluirán composiciones de la pianista y compositora, madrileña, Sofía Vela de Arnao (1828-1909).

El mismo concierto, lo darán también en Getafe el próximo día 29.

“Este repertorio”, explica la directora musical de VokalArs, Nuria Fernández, “nos lo trae la musicóloga especializada en el Romanticismo Español, Beatriz García Álvarez de la Villa que nos está apoyando muchísimo. Son piezas muy especiales para nosotras, porque son las primeras obras creadas específicamente para los coros de mujeres de finales siglo XIX y queremos recuperarlas.

Ofreciéndoles también un respaldo para sacar adelante este proyecto, la Fundación San Vicente de Paul, a la que estuvo muy ligada el compositor madrileño, amigo entre otros, del compositor italiano Giacomo Rossini.