En una consulta de Ginecología, la comunicación lo es todo. Explicar un dolor, una alteración menstrual, un miedo ante una prueba diagnóstica o una duda sobre fertilidad exige confianza y claridad. Eso es común a todas las mujeres.
Pero para muchas de ellas –sordas o sordociegas, por ejemplo-, esa conversación depende de la asistencia de terceros o de nadie, si se encuentran con que no hay recursos suficientes. En Parla, una médica ha decidido cambiar esa realidad desde dentro del sistema público.

AMIGA para una información accesible
Se llama Irene Coronado, es ginecóloga en el Hospital Universitario Infanta Cristina de Parla y la creadora de AMIGA, el acrónimo del proyecto Atención Médica Individualizada Ginecológica Accesible. Su objetivo, adaptar la asistencia en salud sexual, menstrual, reproductiva y menopaúsica a mujeres con discapacidad sensorial o dificultades de comunicación y lenguaje.
Su camino hacia este ámbito comenzó casi por casualidad. Tras conocer una campaña de concienciación sobre la comunidad sorda, decidió formarse en Lengua de Signos Española. “Esta iniciativa nació al darme cuenta de que la comunidad sorda no estaba en igualdad de condiciones con los demás oyentes en la atención sanitaria que reciben”, explica la doctora.
AMIGA es el proyecto puesto en marcha por la ginecóloga Irene Coronado en el Hospital Infanta Cristina de Parla para atender en consulta a mujeres con discapacidad sensorial sin intermediarios.
Y para ello, se matriculó en el grado en Lengua de Signos Española y Comunidad Sorda de la Universidad Rey Juan Carlos, estudios que está a punto de finalizar y que ha orientado hacia la creación de consultas accesibles para mujeres sordas y sordociegas.
Una veintena de pacientes desde mayo
En mayo del pasado la doctora Coronado empezó a desarrollar AMIGA y, desde entonces, ha atendido ya a más de una veintena de mujeres mediante este modelo específico. Puede parecer una cifra modesta, pero cada una de esas consultas ha requerido más tiempo, adaptación y preparación que una convencional.
Porque se trata de consultas en las que las exploraciones son íntimas y los temas tratados siguen siendo, en muchos casos, tabú. De ahí que la dependencia de una tercera persona como intérprete puede limitar la libertad para expresarse con naturalidad o formular preguntas delicadas.
El modelo que ha comenzado a aplicar Coronado incorpora recursos visuales y táctiles, materiales adaptados y un rediseño de la consulta que prioriza el contacto visual y la comprensión mutua.
El modelo AMIGA puede aplicarse en otras especialidades aunque necesita financiación para su desarrollo.
Sesiones formativas y prevención
El proyecto AMIGA también incluye sesiones formativas sobre prevención de patologías ginecológicas, seguimiento del embarazo, parto y postparto.
Además, la doctora no descarte «que copien el modelo”, convencida de que la accesibilidad no debería depender de iniciativas individuales. De momento, reconoce que necesitan más recursos y apoyos para seguir desarrollando https://www.urjc.es/universidad/calidad/2000-lengua-de-signos-espanola-y-comunidad-sorda
