«Son ellas las que trabajan la tierra, las que garantizan la sostenibilidad del campo, pero los papeles, los recursos y las decisiones siguen estando en manos de los hombres. El resultado es un sector agrícola y ganadero que, aún en 2025, sigue negando a las mujeres su espacio y su poder».

Así de contundente se ha mostrado la secretaria general de Autónomas por la Igualdad, Pilar Mora, en una entrevista concedida a la agencia Europa Press, en la que ha reclamado medidas de apoyo para las mujeres rurales y «una política agraria con perspectiva de género» de forma urgente.

Mora ha aportado datos contundentes sobre la situación de la mujer rural a la que el «sistema no se lo pone fácil», en tanto en cuanto no se le permite «desarrollar su actividad sin depender de terceros».

Menos empleabilidad para las mujeres del campo

En este sentido, la organización se apoya en la tasa de empleo femenino en áreas rurales que es un 8% inferior a la de los hombres. Esto se debe a que ellas trabajan el campo, gestionan sus actividades económicas, sostienen explotaciones agrarias pero, además, cargan con el peso de los cuidados.

Todo ello, tal y como ha manifestado la responsable, tiene una consecuencia directa que muchas no puedan «dedicar el mismo tiempo que sus compañeros varones a sus proyectos». Mientras el 44% de los hombres trabaja por cuenta propia en el campo, en el caso de las mujeres es porcentaje se reduce al 29%.

«No es que las mujeres rurales no quieran emprender o trabajar en sus propias explotaciones», ha explicado Mora, sino que cuentan con «menos acceso a la propiedad, menos oportunidades y, en consecuencia, menos futuro».

Desde Autónomas por la Igualdad, por tanto, exigen un compromiso real para cerrar esta brecha. «La economía rural no puede sostenerse sin las mujeres, pero no basta con reconocer su trabajo», señalan, por lo que abogan por garantizar el acceso a los mismo derechos, oportunidades y recursos que los hombres.

Por último, han reclamado la presencia de la mujer para combatir la despoblación en un momento en el que el abandono de las zonas rurales es un problema estructural. A su entender, «no se puede seguir aceptando que el talento y el esfuerzo de las mujeres rurales se diluya entre cifras que las invisibilizan».

Según datos facilitados por la organización de acuerdo con las cifras del Ministerio de Agricultura, el 32% de los titulares de explotaciones agrarias en España son mujeres.