La genetista estadounidense Mary‑Claire King ha sido elegida Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2025. El jurado de los premios se ha encargado de hacerlo público en el día de hoy. Sus integrantes han destacado las aportaciones revolucionarias de la científica en el estudio y prevención del cáncer, la evolución humana y la defensa de los derechos humanos.
De 76 años y originaria de Chicago, King inició su carrera académica estudiando Matemáticas en el Carleton College (Minnesota), donde se graduó cum laude en 1966. Allí completó su doctorado en Genética en la Universidad de Berkeley, supervisada por el bioquímico y genetista Allan Wilson.

Durante su formación, King halló que el ADN de humanos y chimpancés coincide en un 99 %, un hallazgo que redefinió la comprensión de nuestra evolución.
Su contribución más destacada surgió a principios de los años noventa. En esta década identificó el gen BRCA1, ubicado en el cromosoma 17, cuyas mutaciones son responsables de un riesgo elevado de cáncer de mama y ovario. Este descubrimiento transformó el diagnóstico precoz y la prevención de estos tumores.
Reconocimiento a su labor por los Derechos Humanos
Además, de sus logros científicos, el comité de los Premios Princesa de Asturias ha valorado su compromiso social. En la década de los ochenta, King colaboró con las Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, aplicando análisis de ADN para localizar a niños desaparecidos durante la dictadura militar (1976‑1983).
Su trabajo permitió reunir a más de un centenar de familias. Posteriormente, sus técnicas posibilitaron la identificación de víctimas enterradas en fosas comunes mediante restos dentales.
En la actualidad, King y su equipo continúan explorando mutaciones genéticas, esta vez relacionadas con la esquizofrenia y otras enfermedades, incluyendo afecciones genéticas en Oriente Medio.
Actualmente, King dirige un grupo en la Universidad de Washington (Seattle), afiliado al Fred Hutchinson Cancer Research Center. Su equipo continúa explorando mutaciones genéticas relacionadas con la esquizofrenia y otras enfermedades, incluyendo afecciones genéticas en Oriente Medio.
El Jurados del Premio ha valorado en especial la capacidad de King para integrar ciencia y ética. Según lo recogido por Europa Press, el fallo subrayó que sus investigaciones no solo han salvado millones de vidas, sino que también han sido fundamentales para derechos humanos y justicia social.
Una larga lista de distinciones
Además del último conocido, la científica cuenta con otras distinciones como la Medalla Nacional de Ciencia de EE. UU. (2016), el Premio Lasker‑Koshland (2014) y el Shaw Prize en Ciencias de la Vida y Medicina (2018). También con la Mendel Medal (Reino Unido, 2018) y el Gairdner International Prize de Canadá (2021). En 2025 fue galardonada con la Public Welfare Medal de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU.
Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de Medicina de EE. UU., y forma parte del Consejo Científico de la Organismo Mundial de la Ssalud (OMS). En 2012 presidió la Sociedad Estadounidense de Genética Humana.
El jurado, presidido por el físico Pedro Miguel Echenique, concluyó su elección entre 59 candidaturas procedentes de 23 países, y resaltó la combinación de excelencia científica y compromiso humanitario en la trayectoria de King.
La edición número 45 de los Premios
El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica tiene una dotación de 50.000 €, una escultura de Joan Miró y un diploma. La ceremonia de entrega tendrá lugar en octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo y estará presidida por los Reyes y las Infantinas Leonor y Sofía. La ceremonia se adentra en su 45.ª edición.
Desde sus inicios en 1981, los Premios han reconocido a científicas de renombre internacional. Por ejemplo, Jane Goodall (2003), Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna (2015), y Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz (2019). En 2024 fue concedido a investigadores clave en tratamientos contra la diabetes y la obesidad.
