Solo lo habíamos visto en algunas de las películas de la saga del famoso espía británico James Bond. Sin embargo, una vez más, la realidad supera la ficción. Por primera vez en sus 116 años de existencia, el Servicio Secreto de Inteligencia Exterior del Reino Unido, más conocido como ‘MI6’, tendrá como directora a una mujer.
Blaise Metreweli, actual responsable del área de Tecnología e Innovación de la agencia, asumirá el liderazgo a finales de este año. Relevará al actual director, Richard Moore, en un hito «histórico». Así lo ha calificado el primer ministro británico, Keir Starmer, para quien este nombramiento supone un precedente sin igual en el mundo de los servicios secretos.

Metreweli, de 47 años, es antropóloga por la Universidad de Cambridge y se unió al servicio de inteligencia en 1999. Desde entonces, ha desarrollado una sólida carrera como agente de casos. Tiene experiencia destacada en Oriente Medio y Europa, y ha ocupado cargos de responsabilidad en otras agencias clave como el ‘MI5’ (inteligencia interior).
Una mujer en un momento de crisis mundial
Para algunos, el nombramiento de Metreweli rompe una barrera simbólica´y lo hace en una de las instituciones más herméticas del Reino Unido, en un momento de alta tensión internacional. Su predecesor en el cargo, ha emitido un comunicado en el que se muestra convencido del «excelente liderazgo necesario para defender» el país.
También enfatizó el momento de crisis mundial «sin precedentes» al que se enfrente el Reino Unido «ya sean agresores que envían sus barcos espía a nuestras aguas o ‘hackers’ cuyas sofisticadas conspiraciones cibernéticas buscan interrumpir nuestros servicios públicos”.
El ‘MI6’, también conocido por su denominación oficial como Secret Intelligence Service (SIS), tiene como misión principal recopilar inteligencia fuera del territorio británico. Su papel ha contribuido de forma esencial a prevenir ataques terroristas, interrumpir operaciones de estados hostiles y reforzar la ciberseguridad. Su existencia se reconoció oficialmente en 1994, sin embargo, sus actividades se remontan a 1909.
¿Un acantilado de cristal?
La elección de una mujer para dirigir una agencia que históricamente ha estado envuelta en secretismo y dominada por hombres representa un hito indiscutible. Y lo es, sobre todo, para las mujeres que trabajan en sectores altamente masculinizados.
Sin embargo, entre sectores femenistas surge la duda de si esta elección en los peores momentos de crisis, son un ejemplo de igualdad real o del denominado ‘acantilado de cristal’. Este fenómeno describe cómo se promueve a las mujeres a posiciones de liderazgo en momentos de crisis o alto riesgo, cuando la probabilidad de fracaso es mayor.
A diferencia del ‘techo de cristal’ que impide el ascenso, el acantilado expone a quienes logran llegar a lo más alto a un mayor escrutinio y vulnerabilidad. Estas posiciones precarias pueden llevar a culparlas injustamente si las cosas salen mal. El término parte de las investigadoras Michelle Ryan y Alex Haslam en 2005. Este concepto evidencia otra forma de desigualdad estructural en el ámbito laboral y político.
Sea como sea, en un momento en que el espionaje está más ligado que nunca a los retos tecnológicos y digitales, el perfil de Metreweli, especializada en innovación, refleja un giro estratégico en la gestión de la inteligencia. Su liderazgo también puede abrir la puerta a nuevas miradas dentro de los servicios secretos, donde la diversidad es históricamente escasa.
