La actriz Elisa Mouliaá ha anunciado la retirada de su acusación particular en el procedimiento judicial abierto por abuso sexual contra el exdiputado Íñigo Errejón. Lo ha hecho a través de un comunicado público difundido en sus redes sociales, en el que subraya que su decisión no implica una retractación ni una negación de los hechos denunciados. Se trata, escribe la actriz, de un “límite personal” tras meses sosteniendo el proceso en solitario.
En su mensaje, Mouliaá explica que abandona la causa como acusación particular, aunque recuerda que la Fiscalía ya determinó la veracidad de los hechos denunciados y que el juez apreció indicios de criminalidad suficientes para enviar a Errejón al banquillo. “No es una retractación, es un límite”, recalca la actriz, marcando distancia con cualquier lectura que pueda interpretarse como un desmentido de su relato.

Denuncia por ella y el resto de mujeres
El caso salió a la luz en septiembre de 2024 tras la aparición de denuncias anónimas que señalaban conductas inapropiadas atribuidas al entonces dirigente político. Poco después, en octubre, Íñigo Errejón presentó su dimisión, y el foco mediático se trasladó al debate público sobre la credibilidad de las acusaciones y su posible falsedad.
En ese contexto, Mouliaá decidió dar un paso al frente y denunciar con nombre y apellidos, asegurando que lo hacía para confirmar que los hechos eran ciertos cuando estaban siendo puestos en duda y para proteger a otras mujeres.
Alto desgaste personal
Sin embargo, según explica en su comunicado, con el paso del tiempo ninguna otra víctima ha decidido sumarse al proceso judicial. Esta circunstancia, unida a la exposición pública y al desgaste personal, ha llevado a la actriz a reconocer que no puede continuar sosteniendo sola el peso del procedimiento. “He permanecido sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo”, afirma.
“He permanecido sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo”, afirma.
Mouliaá insiste en que su retirada no se debe a que los hechos no sean verdad, sino a que considera que nadie debería cargar en solitario con una situación de este calibre. En ese sentido, subraya que su decisión responde a una necesidad de protección personal y emocional, y no a un cambio de versión.
No hay interés econónico
La actriz también aclara que, al tratarse de un proceso de naturaleza pública, la causa podría continuar sin su participación directa si así lo decide la justicia. En ese escenario, ella se aparta “con la conciencia tranquila”, convencida de haber cumplido con su parte.
Finalmente, Mouliaá rechaza cualquier interpretación económica o mediática de su paso atrás. Asegura que no huye ni busca compensación económica ni protagonismo, y cierra su comunicado con una afirmación contundente: “La verdad ya camina sola”.
