El líder de Más País, Iñigo Errejón, durante una rueda de prensa
Iñigo Errejón, durante una rueda de prensa

Golpe judicial para el exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón. El juez Adolfo Carretero ha acordado procesar al dirigente político por la presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá, al considerar que existen indicios suficientes de que pudo cometer el delito.

Se trata de un auto de transformación en procedimiento abreviado, paso previo a la apertura de juicio oral, que pone fin a una instrucción de más de un año en la que el magistrado ha interrogado tanto a Errejón como a Mouliaá, además de testigos, peritos y psiquiatras.

Elisa Mouliaá

Un caso que arranca en 2021 y salpica a un político de primera línea

Los hechos, según la denuncia, habrían ocurrido tras la presentación de un libro de Errejón en 2021, tras un año de intercambio por redes sociales entre ambos. Mouliaá relató que el entonces dirigente de Más País la habría acompañado a una fiesta, donde presuntamente ocurrieron tocamientos sin consentimiento, frases de connotación sexual y un intento de mantener relaciones no consentidas.

En su denuncia, la actriz asegura que en el ascensor fue agarrada fuertemente y besada sin su permiso, que en la fiesta fue llevada a la fuerza a una habitación y allí “paralizada”, sufrió tocamientos íntimos. Posteriormente, relata que Errejón la llevó a su casa, donde los actos se repitieron.

El juez: “No hay móvil espurio ni contradicciones”

El juez Carretero considera que la declaración de la denunciante es el principal indicio probatorio, y la califica de “coherente en lo esencial”. Subraya que no existe ningún móvil espurio, odio o venganza por parte de la actriz y destaca su constancia bajo un interrogatorio “largo y exhaustivo”.

También explica que la falta de reacción inmediata de Mouliaá puede explicarse por un estado de bloqueo emocional, agravado por el alcohol y la medicación que había tomado. Además, señala que en ese momento Errejón era un político de alto perfil, lo que habría influido en su actitud de sumisión o silencio inicial.

Las pruebas, los testigos y la versión del político

Errejón ha reconocido únicamente besos y tocamientos, que según él fueron consentidos. Ningún testigo presenció los hechos, ya que ocurrieron en espacios íntimos, pero uno de ellos aseguró que al día siguiente la actriz le llamó para decirle que Errejón “se había propasado” y que tuvo que pararle los pies.

Las pruebas periciales –según el auto– refuerzan la versión de ambas partes, pero no anulan el relato principal de la denunciante, que se mantiene como eje central del procedimiento.

El juez también recuerda que Errejón dimitió de su cargo por conductas inapropiadas con mujeres, aunque el dirigente ha negado que esa decisión esté relacionada con este caso.

Fase intermedia

Con este auto, el procedimiento entra en su fase intermedia, en la que la Fiscalía y las partes podrán formular acusación o solicitar el sobreseimiento. Si se mantiene la acusación, el caso pasará a juicio oral.

En cualquier escenario, el procesamiento marca un antes y un después en la carrera política de Íñigo Errejón, que hasta ahora había logrado mantener un perfil relativamente bajo tras su salida del Congreso.

Periodista. Directora de Noticias para Municipios y miembro de SML