Equipo afgano femenino de fútbol. Fifa
Equipo afgano femenino de fútbol. Fifa

Jugar al fútbol. Ponerse una camiseta con el nombre de tu país. Representar a tu nación. Para la inmensa mayoría de las deportistas del mundo, eso es un derecho que ni se cuestiona. Para las mujeres afganas, es un acto de resistencia que el régimen talibán lleva años intentando hacer imposible. Desde el 29 de abril, ya no lo conseguirá del todo.

El Consejo de la FIFA aprobó en Vancouver una enmienda decisiva a su Reglamento de Gobernanza que permitirá a las jugadoras afganas, incluidas las integrantes del Afghan Women United, representar a su país en partidos internacionales oficiales.

Jugadoras de fútbol afganas
Equipo afgano femenino de fútbol. Fifa

La medida llega después de que los talibanes, desde su retorno al poder en 2021, prohibieran el deporte femenino en Afganistán y la Federación Afgana de Fútbol se negara a reconocer cualquier equipo femenino. Las mujeres afganas no podían jugar dentro del país, no podían entrenar, no podían ni siquiera ser vistas practicando deporte.

Y encima, las que lograron huir y refugiarse en el extranjero tampoco podían representar a su nación, porque la federación que debía avalarlas era la misma que las ignoraba.

Una selección excepcional

La reforma permite ahora que el Consejo de la FIFA, en consulta con la confederación correspondiente, establezca y apruebe la inscripción de una selección nacional en circunstancias excepcionales cuando una federación miembro no pueda hacerlo. El objetivo de este paso es garantizar que ningún futbolista quede excluido del fútbol internacional por causas ajenas a su voluntad.

En otras palabras: cuando un régimen machista secuestra una federación para borrar a las mujeres, la FIFA puede actuar. Es un precedente que ningún otro deporte había establecido antes.

Deportistas, no víctimas

Sobre ello se ha pronunciado el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Inantino afirmó que “pasamos de los principios a la acción” y que proteger el derecho de cada niña y mujer a jugar al fútbol y representar su identidad es “un deber”. Las palabras de quienes lo han vivido en carne propia son más reveladoras aún.

Khalida Popal, excapitana de Afganistán, resumió el significado de la decisión en tres palabras: “identidad, dignidad y esperanza”. Y Nadia Nadim, nacida en Afganistán e internacional más de cien veces con Dinamarca, reclamó que se reconozca a estas jugadoras “no como víctimas de sus circunstancias, sino como jugadoras de élite con derecho a competir, a ser vistas y respetadas”.

Aunque la enmienda entra en vigor con efecto inmediato, la fase de transición durará hasta dos años. De momento, el equipo Afghan Women United se concentrará en Nueva Zelanda del 1 al 9 de junio, donde disputará un partido contra las Islas Cook.

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